CUERPO DE GENERALES Y ALMIRANTES EN RETIRO
DE LAS FUERZAS MILITARES DE COLOMBIA

 

IMPORTANCIA DE UN TESTIMONIO ESCRITO PERDURABLE

General (r) JESUS ARMANDO ARIAS CABRALES

Reiteradamente se ha sostenido que la frontera entre la prehistoria y la historia está demarcada por la aparición de la escritura, cuando el hombre primitivo, en lanebulosa de los siglos, pasa del rudimentario lenguaje oral a la expresión de sus ideas por medio de símbolos gráficos, jeroglíficos o ideogramas que culminan en el diseño de un alfabeto formal por la fecunda imaginación delos fenicios. Esta manifestación ya duradera del pensamiento va adquiriendo dimensiones insospechadas, a medida que evoluciona, recibiendo el poderoso impulso que le añade Gutenberg con la invención de la imprenta de tipos móviles, hasta el actual momento cuando la tecnología de vanguardia, con la utilización de la electrónica, la informática y el Internet posibilitan la comunicación en tiempo real, sin límites al tiempo y al espacio. Es afirmación incontrovertible que la comunicación se ha convertido en una actividad básica, vital y cotidiana de la sociedad actual.

Pero las múltiples ventajas y facilidades logradas por la constante dinámica del progreso, nada significan sin la participación activa de quienes elaboran mentalmente y concretan un mensaje para compartir y se esfuerzan en transmitirlo, haciendo realidad tangible y legible su pensamiento. Para fortuna y beneficio de ese propósito, dentro de los integrantes del Cuerpo de Generales y Almirantes existe un número apreciable y distinguido de ellos que traducen sus inquietudes en escritos que alcanzan amplia difusión y acogida, magnificados hoy en su cobertura por la posibilidad de su acceso en la Web.

Periódicos de reconocida influencia y amplia circulación doméstica, revistas especializadas nacionales y extranjeras, publicaciones institucionales de extendida divulgación, como el mensual de ACORE y boletines como este del CGA, acogen en sus páginas los artículos de asiduos hombres de las reservas castrenses, que reseñan temas de actualidad y los analizan con espíritu crítico profundo y ponderado, haciendo de ellos una evaluación inteligente y honesta, expresando con claridad su posición personal con respecto a tales tópicos y concluyendo con innovadoras sugerencias o proyectando alternativas en busca de soluciones congruentes con la realidad o las necesidades sentidas del país.

También esa posición espiritual perdurable se ha materializado y enriquecido en textos de mayor dimensión, libros en los que con un enfoque donde prima un acendrado sentido colombianista e institucional, se abocan temas históricos, políticos, sociológicos, militares, culturales y de otras variadas disciplinas, que hoy sirven de vehículo de comunicación de ideas y de valioso testimonio que perpetuará la memoria de eventos trascendentales del acontecer nacional y del transcurrir de las Fuerzas Militares, para prevenir que queden en la bruma del olvido o que se falseen o tergiversen por quienes pretendan exponerlos con un interés sesgado o mal intencionado. Esa determinación ha resultado en la presentación de la historia diáfana de los personajes más representativos de la nacionalidad y de las gestas patrióticas, de la participación de las Fuerzas Militares en conflictos bélicos fronterizos y allende los mares, del recuento de sus onerosos y prolongados sacrificios para el restablecimiento del orden interno, del desarrollo de la institución castrense y de la fructífera participación de sus miembros en organismos como las academias Colombiana de Historia y la de Historia Militar y en otros entes científicos y culturales, para proyectar y perpetuar las glorias y ejecutorias de nuestras Fuerzas. Es esa una manera positiva, plausible y responsable de intervenir en la construcción de la Nación.

Con justificado orgullo y amplia complacencia leemos, y lo seguiremos haciendo, los temas de autoría de nuestros compañeros de armas; allí se perciben no solo las dotes intelectuales de quienes las escriben, su versación en el manejo de lo tratado, su habilidad en el uso del idioma, su capacidad para comunicar las ideas, el aporte de su larga experiencia fruto de las vivencias profesionales y su poder de crítica ponderada, sino también su transparencia, su compromiso inextinguible con Colombia, su sentido institucional y su solidaridad con los integrantes de la Fuerza Pública, especialmente cuando éstos han sido objeto de agresiones, difamación y procederes insanos, adoptando con valentía la posición de espontáneos defensores de la dignidad, el prestigio, el patrimonio moral y los sanos intereses de las instituciones legítimas, actitud vertical que en diversas oportunidades les ha granjeado inmerecidos ultrajes y urdido malhadadas interpretaciones. Ellos, con capacidad, voluntad y constancia se han constituido y consolidado como elementos destacados, representativos e indispensables del Cuerpo de Generales y Almirantes.

Estamos seguros, para utilidad de la organización castrense, y para nuestra propia satisfacción,que tan valiosos y necesarios elementos seguirán plasmando su pensamiento y sentado sus definidas posiciones a través de todos los medios de difusión disponibles para tan loables propósitos. Por ello, es válido concluir este reconocimiento, soportado en un sincero sentimiento de respeto y gratitud, precisamente cuando se arriba al ejemplar 100 de este boletín, invitando comedidamente a todos los componentes de nuestra Asociación para que aporten sus luces a las publicaciones institucionales y particularmente a ECOS, resaltando la cordial invitación que allí se consigna en su última edición, para dar cabida a sus artículos, juicios y comentarios, en la certeza de que serán siempre bien recibidos y acogidos con particular atención y agrado por nuestros habituales lectores. Gracias anticipadas por tan urgente y decisiva colaboración.