CUERPO DE GENERALES Y ALMIRANTES EN RETIRO
DE LAS FUERZAS MILITARES DE COLOMBIA

 

EL PELIGROSO PROTAGONISMO DEL PRESIDENTE CHÁVEZ

Vicealmirante (r) JOSÉ IGNACIO ROZO CARVAJAL

A quienes por cuestión de la profesión hemos tenido que profundizar en el conocimiento de aquellos temas que hacen relación con la seguridad nacional, los intereses nacionales y la integridad territorial, el deber nos obliga a mantener algo así como una “alerta temprana” para abordar aquellos asuntos que pueden afectar en mayor o menor medida, en el corto, mediano o largo plazo, la seguridad, los intereses y la integridad del Estado colombiano.

Cuando acceden al estrado del poder de una nación, personajes como el que ocupa hoy la primera magistratura de la República Bolivariana de Venezuela, la razón indica que las relaciones binacionales se han de conducir con especial oportunidad y esmero por parte de nuestra cancillería y con la necesaria previsión y responsabilidad por parte del Gobierno, para evitar que la fuerza de los acontecimientos desborde la capacidad de respuesta a las posibles amenazas que de ellos se deriven.

La voluntad del coronel Hugo Chávez ha sido la de convertirse en vocero de las directrices del foro de Sao Paulo cuyos parámetros son: “Luchar contra el imperialismo”, “contra el neoliberalismo”, “contra el intervencionismo del gobierno de los Estados Unidos”, “contra la deuda externa”; “hacer de la identidad cultural, un eje transversal de pensamiento” y “rechazar la estrategia norteamericana de "guerra a las drogas" que se desarrolla en América Latina”. Su coherencia se halla ajustada a esta realidad y dispone en sus arcas de abundantes petrodólares para ir conquistando aliados por toda Centroamérica, el Caribe y América del Sur.

La reciente IV Cumbre de las Américas reunida en Mar de Plata le ha servido al presidente Chávez para este propósito; gracias a la realización de este evento es que surgió la llamada “anticumbre”. Allí se protagonizó contra la globalización y el ALCA y se promovió una vez más la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA); se despotricó contra el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional y estuvo presente el líder indígena de los cocaleros, Evo Morales, quien hace parte de los afectos del Coronel y con su ayuda, muy seguramente será elegido presidente de los bolivianos.

¿Qué tan cierto es que el presidente Hugo Chávez aspira a hacerse de buena parte de la infraestructura energética de nuestro país? Ya son un hecho acuerdos energéticos de diferente índole con Uruguay, Paraguay, Argentina y Brasil (todo esto llamado Petrosur) y varias naciones del Caribe (Petrocaribe), de las que Cuba hace rato es gran beneficiaria y por donde, según se dice, se fuga al mercado negro mundial una buena parte de barriles de “oro negro” que terminan financiando campañas políticas en diferentes linderos de nuestra “América tropical”.

Según la edición 1227 de la revista Semana, la intención está concentrada en dos temas: Una, la ampliación y modernización de la refinería de Cartagena con una inversión de 800 millones de dólares y dos, la compra de la empresa distribuidora de gas ECOGAS.

Nada más peligroso para nuestro país que parte de la infraestructura energética de nuestra Nación resulte en poder de los inventarios de la hermana República de Venezuela por cuenta de la voluntad y los petrodólares que maneja el actual mandatario. En cuanto a la refinería de Cartagena, lo peligroso sería que por una “bravuconada” del coronel, nos quedáramos sin refinería y sin refinados; de un par de ellas ya hemos sufrido las consecuencias. Y sobre la distribución del gas, no resulta tan claro qué razón económica motive a una empresa como Petróleos de Venezuela (PDVSA) a invertir en este campo, mientras que salta a la vista la inconveniencia estratégica para Colombia, el que el suministro de gas a los principales centros urbanos de nuestro país quede bajo control del país vecino.

Otra cosa es la construcción de un gasoducto binacional con una extensión de 300 kilómetros y una inversión de 320 millones de dólares, o la construcción de un oleoducto desde los campos de perforación del golfo de Maracaibo hasta la costapacífica colombiana. Son dos proyectos que pueden darse por connotaciones de carácter económico y estratégico que a simple vista pueden favorecer por igual, el interés nacional de las dos naciones. Para nuestro país, por la posibilidad de exportar gas mientras lo haya en abundancia y el “derecho de pernada” que le generaría el acceso de Venezuela al océano Pacífico a través nuestro territorio, lo que una vez logrado por la Nación hermana, le significaría reducir tiempo y costos en sus proyectadas exportaciones de crudo a la China.

Pero igual continuarán existiendo riesgos; al menos en lo pecuniario, debido al peculiar carácter del mandatario que propone los dos proyectos. Nada de extraño tendría que en cualquier etapa de su desarrollo, o ya en franca actividad productiva, uno y otro se vieran paralizados con graves consecuencias no tanto para la economía del vecino, como sí para la nuestra.

Porque si de incertidumbres se trata, a estas estaremos sometidos durante al menos un par de lustros. Baste para andar prevenidos, el garrotazo que recibió el presidente de los mexicanos Vicente Fox cuando fue llamado sin el menor reparo: “entreguista” ”cachorro del imperio”. Expresiones estas, muy propias de quienes son afines al Foro de Sao Paulo.

jirozo@cable.net.co