CUERPO DE GENERALES Y ALMIRANTES EN RETIRO
DE LAS FUERZAS MILITARES DE COLOMBIA

 

ALMIRANTE (r) JAIME PARRA RAMÍREZ

Inició su vida militar como soldado raso y llegó a ser el primer Almirante de la Armada Nacional. Cuatro años en Corea a bordo de unidades navales, lo acreditan como el oficial colombiano que más tiempo estuvo en esa guerra. Impuso record de permanencia como Comandante de la Armada. Son algunas de las etapas que sobresalen en la vida profesional de un marino a carta cabal.

Nació en Pamplona, Norte de Santander en el año de 1921. Se vinculó a la Armada en calidad de grumete cuando apenas tenía dieciséis años y desde esa temprana edad, puso en evidencia su vocación y aptitudes marineras. En 1939, alcanzó el grado de maquinista cuarto. Posteriormente, ingresó a la Escuela Naval en donde se gradúo de oficial el 11 de noviembre de 1943 ocupando el primer puesto de su promoción.

Trasladado a la Base Naval de Puerto Leguizamo en 1945, tuvo la genial idea de construir un velero utilizando la madera de un gigantesco árbol que el mismo ayudó a cortar. Con escasos recursos pero con mucho empeño, logró terminar su obra en 1946 iniciando una aventura que sería famosa. A vela realizó un crucero de tres meses, río Putumayo abajo hasta el Amazonas y luego por el mar Caribe para finalizar en Cartagena.

Su comandante, así como la embarcación bautizada con el nombre de Antares, fueron destacados en las primeras páginas de los periódicos del país, por lo que se consideró una verdadera hazaña. La Armada recibió reconocimientos nacionales e internacionales y el Subteniente de Navío Parra, se convirtió en uno de los pocos oficiales que han recibido la Cruz de Boyacá en ese grado.

Se desempeñó como Comandante de las siguientes unidades:

ARC Bogotá, ARC Antioquia; Fragatas Almirante Padilla, Almirante Brion y Almirante Tono; Destructores Antioquia, Caldas y 20 de Julio.

Otros cargos:

Comandante de la división de Fragatas, Comandante de la Base Naval de Cartagena,

Comandante de la Fuerza Naval del Atlántico, Jefe de Operaciones Navales, Comandante de la Armada Nacional, miembro de la delegación de Colombia ante la Junta Interamericana de Defensa y Jefe de la delegación a la conferencia sobre mantenimiento de la paz realizada en Ottawa.

Durante sus treinta y seis años de servicio activo, recibió un gran número de condecoraciones nacionales y de gobiernos extranjeros, preseas que guarda en la sala de su casa como valioso tesoro.

Uno de sus grandes orgullos, es haber estado a bordo de buques militares la mayor parte de su vida profesional. "Poco tiempo estuve en tierra". Piensa que como Comandante de la Institución, la incorporación de los submarinos a la Flota de la Armada, fue su principal realización.

Entre las muchas anécdotas, recuerda el decomiso de un contrabando en la Guajira siendo comandante de la fragata Almirante Padilla, episodio que tuvo repercusión nacional y que dio origen a un famoso vallenato del maestro Rafael Escalona.

Al retirarse del servicio activo en 1973, fue designado por el gobierno nacional como Embajador en la República del Perú cargo que desempeñó por espacio de seis años. Otro record.

 

Grumete