CUERPO DE GENERALES Y ALMIRANTES EN RETIRO
DE LAS FUERZAS MILITARES DE COLOMBIA

 

LA PROPAGANDA COMO ESTRATEGIA POLÍTICA

Por Mayor General (r) ALBERTO GUZMÁN MOLINA

La propaganda política podría definirse como un sistema de difusión de ideas, dirigido a obtener el favor de las masas. Empezó a utilizarse en la Europa del siglo XIX y fue creciendo en importancia a medida que la ciudadanía incrementaba su participación en las decisiones de los estados.

A partir del siglo XX, la publicidad con fines comerciales y sus eficaces métodos para convencer y vender, se adoptaron en las campañas políticas. Slogan repetidos por los diferentes medios de comunicación, vistosos afiches, fotografías de impacto, pegajosos estribillos y otros ingeniosos procedimientos, se utilizan hoy para impresionar a los electores. Hay quien asegura, que la publicidad podría inclinar la balanza a favor del candidato que mejor la utilice. Posiblemente por ello, la reciente Ley de Garantías Electorales, busca en esencia equilibrar el uso de los medios de comunicación.

Como su efecto es de doble vía, la propaganda puede ser positiva o negativa, buena o perversa. Muy conocida es aquella que se fundamenta en falacias, para engañar a la comunidad internacional y conseguir por ese medio, dudosos apoyos.

Quienes dirigen la llamada guerra "política o jurídica" contra el estado colombiano, la utilizan sin el menor asomo de ética. Calumniosos slogan repetidos hasta la saciedad contra la institución militar y contra oficiales de alto grado, se difunden diariamente dentro y fuera del país. En Europa han logrado tener eco, en Colombia muy poco, prácticamente nadie les cree.

La más perversa de todas, es la que los terroristas denominan "propaganda revolucionaria armada", aquella que estimula el secuestro, el asesinato y otros métodos violentos como elementos primarios para alcanzar objetivos políticos.

Uno de sus inspiradores, es el General Vo Nguyen Giap, prominente miembro del partido comunista de Vietnam del Norte, a quien sus paisanos llaman afectuosamente "Tesoro Nacional" por lo que ha significado para su país.

Este militar, nacido en 1912, tiene en su haber un record difícil de igualar. Con medios no comparables a los de sus contendores, impuso su estrategia para vencer a dos potencias mundiales. Logró expulsar a Francia de Indochina y derrotar a los Estados Unidos en Vietnam. Famosa es la frase convertida en doctrina para sus seguidores:

"LAS ACTIVIDADES POLÍTICAS SON MÁS IMPORTANTES QUE LAS MILITARES Y EL COMBATE MENOS IMPORTANTE QUE LA PROPAGANDA".

Lo que busca en últimas este inmoral procedimiento que no respeta los derechos humanos ni el dolor de la gente, es desmoralizar a la nación. El brutal tratamiento a los secuestrados, a los soldados en combate y en general a la sociedad entera, que la prensa crudamente divulga, hiere el sentimiento nacional, que se resiente hasta el punto de llegar a flaquear. Ante ese que es su objetivo, la nación no puede claudicar.

Las resonantes victorias logradas por el General Giap en el sudeste asiático, han servido para envalentonar a quienes creen que en Colombia, podrían acceder al poder político utilizando similar estrategia. Los terroristas criollos, no han tenido en cuenta que las guerras allí libradas tuvieron una motivación idealista, totalmente diferente a enriquecerse con el tráfico de drogas.

Guardadas las debidas proporciones, lo que sucedió en Vietnam, es un buen ejemplo de lo que podría pasar en cualquier otro escenario. La presión de la prensa y de gran parte de la sociedad norteamericana fue tan grande, que hicieron que el gobierno finalmente abandonara la lucha y se retirara del campo de batalla como perdedor.

En Colombia, los terroristas masacran humildes campesinos, asesinan sin compasión en campos y ciudades, juegan con el sentimiento de los familiares de los secuestrados. Es la misma macabra estrategia. Por fortuna, se conocen sus métodos, su objetivo, sus efectos y cómo contrarrestarlos.