CUERPO DE GENERALES Y ALMIRANTES EN RETIRO
DE LAS FUERZAS MILITARES DE COLOMBIA

 

GENERAL GUSTAVO ROJAS PINILLA

PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA 1953-1957

Nació el 12 de marzo de 1900 en Tunja. Ardía con intensidad la cruenta guerra civil de los Mil Días, en la que su padre Julio Rojas Jiménez luchaba en las huestes del gobierno.

En 1918 ingresó a la Escuela Militar de Cadetes, ascendiendo a subteniente de artillería en 1920. En la ceremonia de grado que presidió don Marco Fidel Suárez se entonó por primera vez el actual Himno Nacional, instituido mediante la Ley 33 del mismo año.

Su primera asignación fue al Regimiento de Artillería Bogotá, posteriormente a Medellín y Manizales. En esta última Unidad, solicitó el retiro del servicio activo. En 1924 viajó a los Estados Unidos, en donde estudió y se graduó de ingeniero civil. De regreso al país, se vinculó al Ministerio de Obras Públicas.

En 1932, a raíz del conflicto con el Perú, fue llamado a filas con el grado de capitán. En 1936 ascendió a mayor y fue enviado en comisión a Alemania con el fin de adquirir maquinaria para la Industria Militar.

Más tarde, prestó sus servicios en los grupos de artillería La Popa y Cabal, luego Tarapacá y la Escuela de Artillería. Entre 1945 y 1947 asumió la jefatura de la Aeronáutica Civil.

Siendo coronel, fue asignado a la Tercera Brigada. En 1949 ascendió a General y fue nombrado Comandante del Ejército, cargo en el que estuvo poco tiempo, por haber sido designado Ministro de Correos y Telégrafos.

El 7 de agosto de 1950, asumió el cargo de Comandante General de las Fuerzas Militares. En los años 1951 y 1952 cumplió misión diplomática en Washington como delegado ante la Junta Interamericana de Defensa. El 13 de junio de 1953 llegó a la Presidencia de la República.

Su acceso al Solio Presidencial, sin que mediara elección popular, fue considerado por algunos políticos como golpe de estado. Otros, entre ellos el maestro Darío Echandía, lo calificaron como golpe de opinión. En lo que hubo unanimidad, fue en la confianza que despertó en toda la Nación desde el primer momento de su mandato. Clara prueba de ello, fue la pacificación en tiempo record de los Llanos Orientales y de otras zonas del país que se desangraban en una larga guerra fratricida con miles de muertos y secuela de odios partidistas.

Realizó obras de gran utilidad pública cuyo beneficio hasta sus más enconados enemigos reconocen: La televisión que inauguró el 13 de junio de 1954. La construcción de varios miles de kilómetros de carreteras, los aeropuertos de Bogotá, Barranca, San Andrés y Pasto, la modernización de los terminales marítimos, la proyección del Centro Administrativo de Bogota, el Complejo Militar de Tolemaida, el Hospital Militar, el Club Militar y otras obras de importancia.

El 10 de mayo de 1957, ante una muy fuerte presión ejercida contra su gobierno por los jefes de los partidos políticos tradicionales y frente a generalizados actos de protesta liderados por la empresa privada, la banca, el clero y otras organizaciones sociales, decidió separarse del cargo y viajar a Europa.

Tras regresar del exilio por voluntad propia, se sometió a un juicio que por indignidad le siguió el Congreso de la República, proceso en que fue condenado y sancionado con la perdida de sus derechos ciudadanos en 1959. Ocho años más tarde en 1967, la Corte Suprema de Justicia, lo absolvió de todos los cargos, reestableciéndole plenamente sus derechos. En las elecciones parlamentarias de 1968, fue elegido representante a la Cámara.

El señor General Gustavo Rojas Pinilla falleció en Melgar en enero de 1975. Había participado en 1970 como candidato presidencial, en una polémica elección cuyo resultado despertó criticas y reclamos por parte de sus seguidores, que en ese momento ascendían a varios cientos de miles.