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Editorial
Por el honor que se nos hace y la responsabilidad que nos compromete, hemos asumido con genuino entusiasmo el liderazgo del Cuerpo de Generales y Almirantes en Retiro de las Fuerzas Militares. Convencidos que con nuestra labor estaremos contribuyendo a encontrar caminos de entendimiento y de concordia entre los colombianos, a la construcción de una patria cada vez más justa y digna y con fe en un futuro promisorio, hemos fijado políticas y trazado rumbo a estos dos años de compromiso para con quienes nos dieron su voto de confianza y para con la Nación misma a la que todo le debemos. Que nuestras realizaciones enaltezcan la organización y contribuyan al bienestar de los asociados, es nuestro máximo deseo.
El primero de junio la Escuela Militar “General José María Córdova” cumple cien años de existencia. De sus claustros egresaron los oficiales que durante veinte lustros han tenido la delicada responsabilidad de conducir y comandar el Ejército Nacional en el cumplimiento de la misión constitucional. Con la publicación de este número de la revista ECOS, queremos rendir culto al ‘Alma Mater’ del Ejército en tan significativo aniversario y nos unimos con júbilo a la celebración, confiriéndole a su bandera de guerra, la Medalla al Mérito en la categoría “Gran Cruz”, con la que el Cuerpo de Generales y Almirantes en Retiro rinde tributo a las instituciones que con su ejemplo y perseverancia, dan grandeza a la Nación.
Bien quisiéramos que en la mente y el corazón de los jóvenes de esta patria adolorida, sin distingo alguno, estuvieran impresos aquellas virtudes y valores que son imprescindibles en el joven que decide acometer la carrera de las armas; porque la fe, la honestidad, el espíritu de sacrifico, el heroísmo, la entrega a los demás forman parte del poder de arraigo de toda sociedad. Son la vivencia de esas virtudes y valores lo que hace posible que los jóvenes que ingresan a la Escuela Militar, cumplan el Código de Honor al que se comprometen, al recibir la investidura de cadete:
- Hacer del lema de la Escuela “Patria, Honor y Lealtad”, la razón de su vida.
- Portar la daga, símbolo de las insignias y armas de la República con orgullo y dignidad.
- Ser veraz en todos los actos de la vida.
- Ser modelo de ciudadano, hijo ejemplar y cumplido caballero.
- Ser leal y respetuoso con los superiores y compañeros.
- Usar el uniforme con honor y pulcritud.
- Observar las virtudes militares y cumplir los deberes académicos con dedicación y honradez.
- Buscar en la disciplina del cuerpo la superación del espíritu.
- Al ejercer el mando respetar la dignidad humana y ordenar siempre lo útil, lo justificado y lo posible.
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