CUERPO DE GENERALES Y ALMIRANTES EN RETIRO
DE LAS FUERZAS MILITARES DE COLOMBIA

 

Editorial

Fundamental resulta para el futuro de las Fuerzas Militares, la iniciativa de la reforma educativa. Esta necesidad surge del convencimiento pleno de una formación fundamentada en valores éticos y principios que puedan garantizarle a la Nación, tener depositada la defensa de su soberanía y la libertad de sus ciudadanos, en hombres íntegros, honrados y virtuosos; capaces de rechazar con estoica firmeza el halago banal y la lisonja y el acoso de fuerzas oscuras que de otra forma, terminan corrompiendo la mente y el corazón de los mejores hombres. En el entre tanto, uno de nuestros generales aquí nos invita a vestirnos con el uniforme ético para enfrentar tales peligros.

Nos corresponde hacer público reconocimiento a nuestras Fuerzas Militares por los continuos éxitos que se vienen obteniendo en la lucha contra los facinerosos de las Farc y los capos del narcotráfico. El decidido accionar de las operaciones militares está debilitando inexorablemente esas organizaciones criminales y mafiosas. Perseverar en la Política de Seguridad Democrática está dando sus réditos; la consolidación se va haciendo posible y cada día serán más los beneficiarios de este proceso irreversible.

A menos de un mes de las próximas elecciones, sería de esperar que este nuevo debate electoral transcurriera en el marco de una “sana confrontación democrática en la que vencedores y vencidos se sintieran copartícipes de la voluntad ciudadana”. Para ello es imprescindible dejar de lado las prácticas corruptas que por culpa de políticos deshonestos se han enquistado en sectores marginales de nuestra sociedad. Por el bien de Colombia todos los candidatos y los partidos políticos debieran ceder, en el empeño de sanear esta expresión de la democracia.

Con solícito interés nos hemos dado a la tarea de hacerle seguimiento a las actuaciones del presidente Hugo Chávez en su gestión para lograr el tan anhelado intercambio humanitario que debiera darse sin ningún tipo de cortapisas. Delegar tal responsabilidad en el Gobierno del vecino país es una decisión política a la que se debe prestar suma atención. Ya se dio el primer lance, cuando sobre el tapete se puso la propuesta de una reunión del presidente Chávez con ‘Tirofijo’ en territorio colombiano. A pretensiones como esta debemos mantenernos en guardia.

En medio de la euforia por el protagonismo que bien sabe, lo encumbró a los más altos sitiales de los medios de comunicación internacionales, el primer mandatario de esa nación hermana nos hizo saber, así lo entendemos, que las comisiones de ambos países venían trabajando de manera secreta en el asunto del diferendo limítrofe sobre aguas marinas y submarinas. Haciendo abstracción del chauvinismo, bienvenida sean esas aproximaciones, serias, claras y justificadas, que podrían terminar en un acuerdo equitativo, justo y honorable, al decir del ex embajador Pedro Gómez Borrero, presidente de la comisión colombiana. Seguimiento a este tema, sin recelo pero con prudencia es lo indicado.