CUERPO DE GENERALES Y ALMIRANTES EN RETIRO
DE LAS FUERZAS MILITARES DE COLOMBIA

 

LA SEGURIDAD Y LA UNIVERSIDAD MILITAR NUEVA GRANADA

Brigadier General CÉSAR BARRIOS RAMÍREZ

A quienes habitamos el planeta Tierra en los albores del siglo XXI, nos ha correspondido vivir tres fenómenos que gravitan en forma definitiva en nuestras vidas: El arrollador avance de la tecnología, la globalización y la actividad de una sofisticada delincuencia organizada con su carta de presentación en el terrorismo, hoy llamada “delincuencia globalizada”.

El avance imparable de la tecnología es palpable aún, entre  la gente del común debido a la permanente  evolución hacia “un mejor y más perfecto servidor” del cada día, lo cual hace que el televisor, el celular y el automóvil de ayer sean obsoletos hoy, y éstos sean obsoletos mañana. Se siente en el perfeccionamiento de las comunicaciones satelitales y por cable, cuyo uso ha hecho del planeta una aldea donde lo que ocurre en Japón se ve y se oye en Colombia unas décimas de segundo después; y lo que la baja en la bolsa de New York repercute al instante en las bolsas de valores de todo el mundo. Este fenómeno lo conocemos como Globalización y con ella, los avances tecnológicos se esparcen en forma increíblemente rápida por todo el planeta.

¿Cuál es la razón del afán arrollador de perfeccionamiento en la tecnología?

La ambición del ser humano anhela contar cada día, con herramientas y procesos de mayor perfección que hagan cada vez, más cómoda y placentera su existencia. Sin embargo, con la misma velocidad con que se logran estos avances tecnológicos, las fuerzas delictivas los capturan y apropian para sus fines ilegales con una habilidad mayor de la que poseen las personas y organizaciones de bien.

Esta dinámica tecnológica hace que en el mundo, cada día las fuerzas de seguridad públicas queden más cortas en la prevención, persecución y sometimiento de las organizaciones delincuenciales, quedando significativos vacíos de protección que son aprovechados por los delincuentes para poner en jaque a la sociedad y a las fuerzas económicas y productivas de un país, una región y el mundo en general.

La situación planteada, lejos de reducir sus nocivos efectos en un futuro mediato, cada día se vigoriza y se continuará vigorizando y ampliando los citados vacíos dejados por las limitaciones de las fuerzas de seguridad de los Estados. Basta con reconocer que estamos ante la III guerra mundial generada por el terrorismo internacional que como lo comprobamos a diario, de manera realmente simple, ha puesto en jaque a las principales potencias económicas y militares del planeta, convirtiéndose en la más palpable aplicación de la confrontación “asimétrica”.

La fuerza y la dinámica de la situación descrita, ha llevado a que el mundo tome consciencia de la imperiosa necesidad de que las sociedades busquen por sí mismas,  reducir la capacidad de daño de las organizaciones delincuenciales, autoprotegiéndose para solucionar o por lo menos reducir en algo, los vacíos que deja la incapacidad de la fuerzas de seguridad de los Estados, y asumir un apoyo eficiente al esfuerzo de aquéllas.

La autoprotección aludida ha tomado cuerpo en la seguridad privada, actividad que hoy constituye en el mundo, una industria de enormes responsabilidades con grandes capitales representados en sofisticados equipos de detección y comunicaciones satelitales, procesos y sistemas de identificación con tecnología de punta y técnicas de protección de personas, instalaciones, bienes y procesos, integrados en sofisticados y complejos programas tecnológicos que además de conformar un lucrativo negocio, se han convertido en parte importante de la estrategia de defensa nacional de los países democráticos.

En Colombia, que constituye un caso especial debido a su dolorosa historia de violencia generada por la guerrilla más antigua del mundo y demás actores al margen de la ley que incluyen a una delincuencia organizada con alta capacidad destructiva, fortalecida por el narcotráfico, la importancia de la seguridad privada dentro de la estrategia de defensa nacional, se hizo realidad cuando la Presidencia de la República la incorporó y le asignó  responsabilidades dentro de la aplicación de la Política de Seguridad Democrática.

La Universidad Militar Nueva Granada de años atrás, había identificado la importancia de la seguridad privada, como una sentida necesidad de la sociedad colombiana de contar con una actividad dirigida por profesionales idóneos y actualizados. Por tal motivo, se crearon programas académicos especializados, con el objeto de elevar el nivel profesional del hombre de la seguridad en general y de la seguridad privada en particular, para constituirse en el primero y único instituto de enseñanza superior en Colombia en crear y obtener la aprobación oficial, mediante Registro Calificado expedido por el Ministerio de Educación, para dictar programas de posgrado sobre la materia. Gracias a ello, hoy ofrece una especialización de 448 horas (dos semestres), que otorga a sus estudiantes, el título de Administrador en Seguridad. En la actualidad, se están desarrollando los cursos 22 y 23, y suman más de 500 egresados en el historial académico de esta especialización que también se ofrece en otras ciudades de Colombia mediante cursos de extensión, también aprobados por el Misterio de Educación, en Cali en la universidad de San Buenaventura, en Medellín, en la Pontificia Universidad Bolivariana y recientemente en Cartagena, en la universidad de San Buenaventura.

La Universidad Militar también ofrece regularmente, cursos de formación continuada como el diplomado Gerencia en Seguridad que hoy desarrolla los cursos 33 y 34, y que ha capacitado a más de 800 trabajadores de la  seguridad; y los diplomados Prevención y Manejo del Terrorismo, Sabotaje y Atentados”;  Seguridad de la Informática Corporativa.

Por último, como un logro poco reconocido, en enero de este año se abrió con 55 estudiantes, la única carrera con Registro Calificado del Ministerio de Educación sobre seguridad que existe en el país e Hispanoamérica, denominada Administración de la Seguridad Integral, carrera de cuatro años para formar administradores especializados en Seguridad Física (security), y en Seguridad Ocupacional (Safety). Para el segundo semestre de este año se recibieron 52 nuevos estudiantes.

Por otra parte, hace cuatro años que se viene instruyendo en los tópicos anotados, a asesores, directores, coordinadores, supervisores y escoltas mexicanos, mediante el desarrollo de seminarios de 40 y 45 horas que se adelantan en cumplimiento de un convenio institucional firmado con la Compañía de Alta Seguridad (CIOS), perteneciente al grupo empresarial ALTEX. Hasta la fecha, se han dictado 12 seminarios con una asistencia de más de 150 participantes.

Esta importante actividad académica de la Universidad Militar Nueva Granada, se desarrolla mediante la Dirección de Estudios de Seguridad de la Facultad de Relaciones Internacionales, Estrategia y Seguridad.