CUERPO DE GENERALES Y ALMIRANTES EN RETIRO
DE LAS FUERZAS MILITARES DE COLOMBIA

 

¿QUÉ ESTÁ PASANDO?

Por General ALBERTO RUÍZ NOVOA

Hemos comenzado el octavo año del Siglo XXI y parece necesario analizar qué está pasando, teniendo en cuenta la segunda mitad del siglo pasado y el dintel del presente. Según Thomas L. Friedman, en su libro “El Mundo es plano” el orbe se volvió plano, en contraposición al descubrimiento de Cristóbal Colón cuando comprobó que la tierra era redonda. Este fenómeno, según él, se debe a la nueva tecnología y al Internet, que permite a una persona comunicarse con otra en cualquier parte del mundo y en una mínima parte del tiempo. O varias personas, en diversas partes del orbe para tener una conferencia como si estuvieran presentes.

A esta simbólica conclusión llegó al visitar al presidente de INFOSIS, una importante empresa tecnológica con sede en Bangalore, India, quien le mostró su sala de conferencias en la que estaban desplegadas en una pared. Cuarenta pantallas de televisión, cada una correspondiente a las diversas oficinas de la compañía en el mundo y también de las empresas o personas con las cuales estaba interesado en intercomunicarse en un momento determinado. Sobre las pantallas había ocho relojes mostrando la hora de las siguientes zonas: Estados Unidos Este, Estados Unidos Oeste, GMY, India, Singapur, Hong Kong, Japón y Australia. La última edición de este libro fue publicada por Picador, New Cork, que por su importancia me permito recomendar y que posiblemente ya esté traducido al español. Sobre su contenido trataré de volver en otra nota.

En relación con nuestro país, son muchas las cosas que están pasando y sobre las cuales vale la pena detenerse a meditar.

En primer término, el indudable éxito de la Política de Seguridad Democrática, que ha sido posible gracias a la eficiente y abnegada cooperación de la Fuerza Pública y en especial de las Fuerzas Militares. Para que la lucha antiguerrillera tenga completo éxito se requiere un aumento de píe de fuerza, especialmente en el Ejército y la Infantería de Marina con la finalidad de controlar todos los espacios en que opera la subversión.

Un tratadista inglés, basándose en la campaña de las tropas británicas de Asia, afirmaba que para combatir exitosamente la guerrilla se necesitaba una fuerza contraguerrillera con superioridad de diez a uno. Este aumento en los efectivos es necesario y como lo hemos dicho anteriormente, desde el punto de vista económico, hay que hacerlo con soldados regulares que pueden preferencialmente ocuparse en los servicios de guarnición y misiones de vigilancia, destinando los soldados profesionales para el combate contra la subversión.

De lo que si hay que tener conciencia es de la necesidad de capturar a los cabecillas de la subversión antes de que termine el actual período presidencial. Si el presidente Uribe no continua, no es aventurado pensar que su sucesor pueda volver a las etapas del despeje y el diálogo, que ya está suficientemente probado que no dan resultado alguno porque como los jefes de la guerrilla lo han dicho, y hay que creerles, ellos no están interesados en hacer acuerdos para obtener cargos gubernamentales sino en la toma del poder. La fatal experiencia de la zona del Caguán y sus perniciosas consecuencias, que aun estamos sufriendo, no debe olvidarse so pena de aumentar el derramamiento de sangre tanto de las fuerzas del orden como de la población civil.

En cuanto a la situación con Venezuela y la política exterior en general, se requiere una atención minuciosa para sacar conclusiones acerca de lo que Colombia debe hacer en el futuro inmediato. La soberanía nacional y la integridad territorial están seriamente amenazadas.