CUERPO DE GENERALES Y ALMIRANTES EN RETIRO
DE LAS FUERZAS MILITARES DE COLOMBIA

 

LA SEGURIDAD DEMOCRÁTICA Y LA FINCA RAÍZ

Doctor Sergio Mutis Caballero
Presidente Grupo Inmobiliario y Constructor VALOR S.A.

A finales de la década pasada, Colombia llegó a tener cerca de la mitad de nuestros municipios controlados o con gran influencia de organizaciones al margen de la ley; permanentes atentados contra la infraestructura y cascos urbanos, cerca de 3.000 secuestros extorsivos y más de 60 homicidios por cada 100 mil habitantes por año. Cifras pavorosas y que generaban un ambiente de no inversión en el país.

Paralelamente, la propiedad raíz, tanto urbana como rural, se desvalorizó coyunturalmente, ya que durante las 7 décadas anteriores había registrado constante crecimiento en su valor. A su turno, la construcción pasó igualmente de los años 1997 a 2002 por una de las peores crisis de la historia, tanto que había más obras paralizadas que en ejecución, se postró la actividad edificadora y, las daciones en pago de viviendas por parte de los deudores hipotecarios estuvieron en el orden del día.

Parte de la situación anterior se ha venido corrigiendo gracias a la ejecución de la Política de Defensa y Seguridad Democrática del actual Gobierno. Los avances en la seguridad ciudadana y la confianza inversionista derivada de la misma, son elocuentes.

La seguridad ciudadana se ha extendido de forma complementaria con la seguridad jurídica. Existe un nuevo marco en materia de arrendamientos, con equidad contractual entre arrendador y arrendatario. Para los inversionistas extranjeros, éstos pueden pactar estabilidad de las normas para que se mantengan las reglas desde el momento en que se hace la inversión. También de manera reciente se permitió y se está promoviendo que los colombianos que viven en el exterior, puedan, con crédito si lo desean, adquirir vivienda en nuestra patria.

A partir del 2002, se reactivó la construcción, la propiedad raíz volvió a la tradicional senda del crecimiento, y el sector inmobiliario integral se volvió fuente de ahorro tanto para los hogares colombianos como para la actividad empresarial. Por ello, debe permanecer en el tiempo el sector de la construcción como instrumento de política para el crecimiento económico y de equidad social, porque jalona la economía y de forma masiva genera empleo.

Vale explicar que el sector inmobiliario integral está compuesto por los servicios inmobiliarios y de alquiler (arrendamientos), los servicios financieros derivados del crédito hipotecario, la actividad industrial y comercial relacionada con la producción de insumos para la construcción y, por supuesto la construcción misma. Además, según el DANE, la construcción está compuesta por edificaciones y obras civiles.

Aclarado lo anterior, y a manera de prospectiva, el sector está teniendo ajustes: La edificación seguirá creciendo pero a un ritmo menor, la infraestructura tendrá avances significativos; y en conjunto la construcción, sumando estas dos actividades, podrá tener un crecimiento en el 2008 cercano al 10% comparado con el año anterior. La propiedad raíz continua siendo una magnifica inversión y una fuente de ahorro para los colombianos; para el presente año su rentabilidad ponderada, sumando valorización más renta por alquiler generará una cifra del 18% anual.

Por todo ello, el esfuerzo y los logros de la Política de Seguridad Democrática y particularmente, el sacrificio de nuestras Fuerzas Militares y de Policía, han sido pilares fundamentales para el crecimiento del sector inmobiliario colombiano.