CUERPO DE GENERALES Y ALMIRANTES EN RETIRO
DE LAS FUERZAS MILITARES DE COLOMBIA

 

EL SECTOR AGROPECUARIO:
FUNDAMENTAL EN LA RECONSTRUCCIÓN Y EL DESARROLLO DEL PAÍS

Doctor Rafael Mejía López
Presidente Sociedad de Agricultores de Colombia - SAC

El sector agrícola es el sector más importante de una economía dado que satisface la principal necesidad básica del hombre, la alimentación.

Aún así hay que reconocer que a pesar de la vital importancia del sector agrícola, éste ha sido un sector poco fortalecido en nuestro país, según las cifras del DANE, el año anterior tuvo un crecimiento sin ilícitos de 2.58%, a diferencia del resto de la economía que creció 7.62%, estos datos demuestran que es un sector rezagado con respecto a otros como, la industria manufacturera, los servicios financieros, el comercio, el transporte y la construcción.

Al observar el interior del sector agropecuario, se encuentra una situación que no permite descalificar el comportamiento del mismo, vemos que a pesar de la situación de orden público vivida en nuestros campos, desde el año 2000 las hectáreas cultivadas se han incrementado en 5.8%, pero lo más importante es que la producción en toneladas ha crecido casi al doble de la tasa de crecimiento del hectareaje, 11.3%; lo que se traduce en mejoras de la productividad.

Con respecto al empleo se presenta una situación divergente, en las cabeceras municipales la población ocupada en agricultura, pesca, ganadería, caza y silvicultura, disminuyó en 2007 un 16.9%, siendo el año anterior el que menor población ocupada tuvo para el sector desde el 2002. Pero en las zonas rurales la población ocupada ha presentado un comportamiento contrario, el año pasado creció 0.4%, aunque en años anteriores como en 2005 su crecimiento fue de 7.4%.

En los indicadores de pobreza e indigencia, también se encuentran cifras alentadoras, El índice GINI, que mide la concentración en la distribución del ingreso, ha pasado de 0.58 a 0.54 desde el 2002 hasta 2006. Los indicadores de indigencia y pobreza para las cabeceras municipales se han reducido desde el 2002 en 47.8% y 22.4%, respectivamente. Y en el resto del país, la pobreza se ha reducido en 11.3% y la indigencia en 37.9%. Lo que da muestras junto con el leve crecimiento de la población ocupada en el sector de que las necesidades básicas insatisfechas poco a poco se comienzan a satisfacer.

En cuanto al comercio, el sector agropecuario incrementó sus exportaciones en 16.9% en 2007 con respecto a 2006, básicamente con productos como el café, las flores, el banano y los azúcares y productos de confitería. Así mismo las importaciones crecieron en 9.2%, demandando básicamente cereales, aceites, frutas y algunos alimentos de las industrias alimentarias.

Después de observar el panorama del sector agropecuario, es importante analizar que en los últimos años, el sector se ha comportado de una manera positiva, a pesar de no crecer a la velocidad que está creciendo la economía. Si se mira el gráfico, claramente se muestra que desde el 2002, el ritmo de crecimiento de las hectáreas sembradas aumentó significativa-mente, al igual que las toneladas producidas, como era de esperarse.

Pero, ¿Qué favoreció este comportamiento? Años atrás el campo colombiano sufrió un abandono, causado principalmente por la propagación de cultivos ilícitos y por fenómenos como el desplazamiento, el secuestro, el homicidio y demás actos terroristas de diversa índole y además por la adopción de políticas que favorecieron el desarrollo de otros sectores. Como consecuencia, el Gobierno nacional elegido en 2002 y reelegido en 2006 ha puesto en marcha una política integral abanderada de “la Seguridad Democrática”.

El objetivo principal de esta Política es la protección de todos los colombianos, sin excepción, garantizando la viabilidad de la democracia y la legitimidad del Estado. La estrategia del Gobierno entonces, consistió en recuperar el control del territorio, combatir los cultivos ilícitos y el crimen organizado, fortalecer el sistema de justicia y propender por la protección de los derechos humanos.

Desde el 2002, la Nación se ha visto fortalecida con las nuevas Unidades de Fuerza Pública, el incremento de píe de fuerza y con la evolución del servicio de Policía del país, que cubre ya, y desde el 2004 los 1.098 municipios colombianos. Con el sistema de seguridad fortalecido, los actos terroristas han disminuido y la confianza se ha recuperado.

Para el sector agropecuario, este fortalecimiento ha favorecido el retorno de los campesinos a sus tierras y a sus ocupaciones agrícolas, la lucha contra los cultivos ilícitos, resulta ser entonces una oportunidad para el campo colombiano. Según la Dirección Nacional de Estupefacientes a 2005 se registraba ya una disminución de 27.260 hectáreas dedicadas a cultivos de coca y amapola, pero lo realmente importante es que se registraba también un crecimiento de 259.592 hectáreas de cultivos lícitos. A 2007 se tiene un crecimiento de 314.479 hectáreas de cultivos lícitos, con respecto a 2002.

Desde la Sociedad de Agricultores de Colombia, se ha brindado también atención a nuestros productores agropecuarios, mediante el acompañamiento, asistencia y capacitación de los mismos. En compañía del SENA y de los gremios asociados como Analac, Asocaña, Asocolflores, Asohofrucol, Augura, Fedepalma-Cenipalma, Fedecaco, Asoporcicultores, Fedepapa, Fenalce, Fedepanela, Conalgodon, Fedefondos, Fedecaucho, Fedefique, Fedearroz, y Federacafé, desde el año 1998 hasta 2007, se han capacitado 112.359 productores, en diversos temas como, competitividad, manejo empresarial, desarrollo rural, acceso a mercados, entre otros.

Así las cosas, el sector agropecuario colombiano cuenta actualmente no solo con el apoyo del Estado en cuanto a protección, seguridad y recursos, sino también con el apoyo del sector privado en cuanto a capacitaciones e investigación. Entonces, resulta oportuno pensar que este sea el momento de la agricultura colombiana.

La SAC no duda que la coyuntura actual de precios y de demanda y de oferta de alimentos, resulta ser una oportunidad para que los productores agropecuarios colom-bianos se fortalezcan y suplan las necesidades del mercado interno.

Sin embargo, es importante señalar, que a pesar de los esfuerzos para impulsar el desarrollo del sector, todavía hace falta. Se necesita mejorar en tres puntos esenciales: Infraestructura, básica para el aprovechamiento de tierras sin riego y sin vías de comunicación. Ciencia y tecnología, importante para mejorar los rendimientos y la productividad y valor agregado, determinante a la hora de adquirir reconocimiento y diferenciación de producto. Es trascendente que nuestros campesinos comiencen a pensar en un modelo de empresarización, sean pequeños, medianos y grandes productores.

Así pues, el sector agropecuario seguirá siendo un pilar fundamental de nuestra economía. La SAC seguirá trabajando por el bienestar de sus trabajadores, buscando siempre generar arraigo, confianza y futuro en nuestro sector rural; junto con el acompañamiento del Gobierno y sus políticas y la seguridad que brindan las Fuerzas Militares.