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El conocimiento, que con tanto ahínco esgrimimos y llamamos Inteligencia
Brigadier General ÀLVARO VELANDIA HURTADO
El conocimiento, es un instrumento de poder.
Útil además para la toma de decisiones y la verificación de hechos cumplidos, y el conocimiento de planes futuros.
Por naturaleza la actividad de Inteligencia es anónima; implica que se preserva su conocimiento de la difusión, se protege la destreza empleada particularmente para su posterior uso, se reserva la fuente de la información (resguardar vidas), es clandestina en cuanto mantener al margen ese conocimiento, protege sus hombres, ellos muchas veces deben bajar al lumpen, pues es ahí donde se da la comisión del delito, es flexible en la medida del conocimiento obtenido, la dinámica de la guerra y la prudencia de su uso, muchas veces el esfuerzo de años o meses se pierde por una mala ejecución, por haber dejado pasar el momento oportuno, porque se contaminó el conocimiento. Dependen de un planeamiento, de su acertada ejecución y de los vaivenes del conflicto.
Excepcionalmente se permite su difusión, por fines de impacto generalmente políticos, no obstante, con ello se pierde (inutiliza) la fuente, se identifican sus autores (riesgo), o por lo menos por un tiempo no son utilizables los procedimientos, días meses y años de esfuerzo terminan y se requiere desmontar el andamiaje, se alerta al ente insurgente y en el accionar delictivo, muy seguramente tomarán las medidas oportunas para contrarrestar su efecto.
La operación de rescate fue perfecta como se calificó, porque fue fruto de un conocimiento profundo de la organización insurgente, de los nuevos cambios en el balance de poder del secretariado, la debilidad de los bloques de frente, de la respuesta de defensa a la ofensiva del Ejército a través de su Fuerza de Despliegue Rápida, del silencio de las comunicaciones o su limitado uso, de la descriptación de sus claves, de su ubicación y movimiento, de la presencia de los secuestrados, de la familiaridad del campo de combate, de la paciencia, de la selección del momento oportuno, la compartimentación de las actividades de Inteligencia y el buen uso de la información.
Limpia en el planeamiento y la ejecución, se actuó con sangre fría, con conocimiento de causa, con el cálculo de un gran riesgo, y la alternativa de una extensión de las operaciones militares, se definió la misión, “rescate”, se dispusieron las tropas para el “plan B”, los medios de apoyo de combate, la selección de los hombres y su entrenamiento para la específica tarea, los materiales y recursos indispensables, se tomó la determinación militar y el acompañamiento político con decisión.
No obstante, los riesgos de su ejecución tenía implicaciones internacionales y nacionales dado la politización que venía generando el intercambio humanitario, la propuesta de despeje de dos municipios del Valle, las listas de canjeables, la solicitud de integrantes de las Farc encarcelados de acogerse a la ley de justicia y paz y su retiro de la lista de canjeables, las presiones de países interesados en intervenir en asuntos colombianos, son apenas algunas recordaciones del compromiso. La existencia de un plan alterno generaba confianza y señalaba otros caminos a seguir, en caso de respuestas diferentes. Fue limpia a pesar de lo imprevisible, porque se definió cuál sería su resultado y cuál su actuación y el riesgo de vidas, la potencial destrucción de material y la reacción que pudieron tomar contra quienes se encontraban de rehenes de las Farc.
La base de esta información se logra con la inteligencia de combate, que es aquella información obtenida por las unidades de primera línea, que están potencialmente en combate en las áreas críticas o de influencia de los grupos irregulares al margen de la ley, de ellas se obtiene información sobre el enemigo su capacidad de combate, sus debilidades, su logística, entre otras. Sobre el terreno donde se identifica las áreas críticas, la accesibilidad de los ríos, la selva, o el tiempo en relación con su influencia sobre los seres humanos, las máquinas y su utilización para las operaciones de tierra, aire o río.
También en las zonas urbanas la información se refiere a lo que se denominan como “las organizaciones civiles de masas”, donde actúan, y en general donde operan para llevar a cabo la guerra política y/o judicial, las actividades de logísticas y de insurgencia, contra el Estado de Derecho y sus instituciones, en particular contra sus integrantes más reconocidos. Ellas proveen los procedimientos de infiltración (ingresar) o penetración (reclutar) en los entidades e instituciones del Estado de Derecho, utilizando las facilidades o los medios que ofrece todo sistema democrático, actividades cuya identificación resulta ser una operación de alta cirugía, dada la complejidad de maniobrar de estos ideólogos en actividades legales o ilegales en tiempos coetáneos.
Esta información llega a los organismos de Inteligencia en los diferentes niveles de la organización militar; que constituyen los estados mayores o planas mayores como respuesta a la orientación del esfuerzo de búsqueda, y es allí donde es sometida al proceso, para registrarla, interpretarla y evaluarla. Obtenido su producto, difundirla a los consumidores, que son los que requieren para su uso la información o inteligencia producida.
Las unidades de Inteligencia, manejan por su parte el trabajo conocido como cubierto o clandestino, orgánicas del arma de Inteligencia, su trabajo se desarrolla en forma abierta (se identifica la organización) o cubierta (donde se protege la identidad), de suyo incluye la inteligencia técnica, relacionada con el barrido de las comunicaciones y las descriptación de señales o claves.
Debemos reconocer que existe sobre la Inteligencia una dosis de comprensible misterio, el temor a lo desconocido, o el mea culpa desde una pilatuna a lo que pueda rayar en la infracción, la falta o el delito. La Inteligencia es una acepción que se interpreta de varias maneras: Como Agencia se refiere a la organización que produce la información (organismos y unidades), como Proceso indica la metodología empleada, circunscrita al proceso de la información, como Actividad es la que cumple la organización y que como resultado produce un conocimiento útil para el consumidor sea táctico, o vital estratégico.
Así, la operación JAQUE, se alimentó con la inteligencia humana y técnica pertinente, con el conocimiento del ente insurrecto, la de sus cabecillas, utilizó los relevos de dirección, los efectos de la ofensiva militar (hoy de guerra de guerrillas, en movimiento); y como en el símil del juego ciencia, se debilitó la capacidad armada en la región, se limito su volumen de comunicación, obstruyendo el mando y control, y en ese vacío de poder, la inteligencia actuó influyendo en quien tenía capacidad de decisión, para robar fichas importantes, potencialmente utilizables para la negociación política, dentro de un manejo nacional importante y una repercusión internacional, que se deriva en presiones de países amigos o no , de ONG, especialmente del poder político de quienes en la sombra y desde los medios de comunicación apoyan el proyecto de las Farc, validados bajo ropajes humanitarios.
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