CUERPO DE GENERALES Y ALMIRANTES EN RETIRO
DE LAS FUERZAS MILITARES DE COLOMBIA

 

Reflexiones estratégicas: ¿Para dónde van las Farc?

Conocidos los resultados y detalles de la operación “Jaque” pasado un tiempo, bien podemos iniciar las reflexiones por algo que hace más de dos mil años decía Sun Tzu: “ Un ejército sin agentes secretos es como un hombre sin ojos ni oídos”, aquí estriba el éxito sin precedentes, la cuidadosa y paciente recolección de información, su empleo adecuado y oportuno, el uso de los medios técnicos disponibles, la astucia, audacia y osadía de quienes planearon, ejecutaron y tomaron la decisión de adelantar esta operación, la hicieron pasar a un lugar privilegiado en los clásicos de las operaciones militares en el concierto universal; hay que partir que las Farc no están compuestas por aficionados, por revolucionarios soñadores o por personas decentes, son una banda criminal, que en más de cuarenta años, dio muestras de su crueldad infinita, de su capacidad para hacerle daño a la sociedad y para causar terror en buena parte de la población y fascinación y encanto en algunos incautos especialmente en Europa así como a los nostálgicos del comunismo. Pero no es la intención de este escrito analizar la Operación en sí, más bien aprovechar sus consecuencias y descifrar a la luz del acontecer nacional, para dónde van las Farc.

Estos golpes a las estructuras narco guerrilleras causarán la necesidad de volver a pensar en serio en la guerra de guerrillas como en efecto ya lo ha dicho “Alfonso Cano” para fortalecerse en el nivel regional que les permita asegurar retaguardias estratégicas para acumulación, recuperación y revitalización de sus maltrechas estructuras, que les faciliten retomar el comando, control, contactos, logística y capacidad de planeamiento para lo cual no dudarán en utilizar territorio extranjero para fortalecer su retaguardia estratégica.

Esto hará que se repiense en las técnicas que les han proporcionado éxitos tácticos, oportunidades más por error de las tropas que por su propia aptitud, acciones estas que desemboquen en consecuencias estratégicas para lo cual deberán intensificar su capacidad casi intacta de terrorismo traducido en uso intenso de explosivos en áreas urbanas, emboscadas mecánicas y pequeños ataques a patrullas aisladas, impulso a las milicias en lo urbano y rural, uso de recursos ingeniosos como trampas y francotiradores, renacer de sus estructuras políticas en univer-sidades y centros educativos, ofensiva internacional para buscar apoyo político y reconocimiento, así como espacio para contrarrestar el apoyo popular a la Política de Seguridad Democrática, contactos mafiosos para conseguir armamento, municiones y comercio de la droga, fortalecer su aparato económico a través del secuestro, extorsión y narcotráfico, búsqueda afanosa de un golpe de resonancia internacional que puede ser asesinar o secuestrar una personalidad y búsqueda de espacio para reentrenar las estructuras de mando y estructuras básicas que optimice los resultados en las pequeñas acciones de la guerra de guerrillas.

Será una prioridad trabajar con campañas, denuncias de sus socios en algunas ONG para afectar la moral del ejército y romper el aislamiento, apoyo y solidaridad de la población civil hacia su organización dentro y fuera del país.

Si las Farc, como en efecto parece, no modifican sus planes estraté-gicos que se resumen en la búsqueda de la toma del poder y quieren tener éxito en ese perverso propósito deberán indefectiblemente buscar alianzas con el Eln, organizaciones criminales de toda índole que les permita retomar la iniciativa y dentro de la defensa estratégica asumir una actitud ofensiva.

Como lo anterior parece ser el rumbo de las golpeadas pero no destruidas Farc impone reajustar la alta estrategia, optimizar el esfuerzo en los niveles operacional y táctico pero sobretodo definir, establecer y fijar verdaderos criterios y roles para cada una de las fuerzas que permitan impedir dobles esfuerzos, optimizar medios, generar las condiciones de seguridad que el ciudadano común reclama tanto en el campo como en la ciudad y no se afecte la producción y desarrollo económico del país, fortalecer y definir el esfuerzo de inteligencia de las fuerzas acorde con sus capacidades pero con la dirección de un solo ente.

Se ha logrado reducir, golpear y desmitificar a las Farc pero no se ha logrado su total neutralización, esto demanda en consecuencia un renovado esfuerzo a mi juicio en el nivel regional, con objetivos muy claros en espacio y tiempo que permitan neutralizar definitivamente esta amenaza, que garantice que la capacidad terrorista se minimice y que sumado al fortalecimiento de programas que sigan estimulando la dejación de las armas, la deserción y la resocialización de quien se acoja a los programas alcancen las metas y objetivos que fortalezca, remoce y valide las Políticas de Seguridad Democrática para que esta sea política de estado y no coyuntural de algún gobierno como está ocurriendo, aquí cobra importancia la definición de roles, está demostrado que se necesita un importante esfuerzo policial y de acción integral en los centros urbanos que identifique, neutralice y deje sin capacidad las organizaciones criminales emergentes que han surgido como efecto del abandono y falta de liderazgo de cabecillas, especialmente de las milicias tanto en apoyo a las Farc y el Eln como las antiguas autodefensas.

Capítulo aparte merece el esfuerzo diplomático en el ambiente complicado del vecindario, es imperioso el desarrollo de acercamientos y presiones con ayuda de otros países para evitar que Venezuela, Ecuador y Nicaragua se consoliden como retaguardia estratégica de las Farc, si ello se consolida, difícilmente se derrotarán.

Bien lo dijo Clausewitz: “No hay que enfocarse en el daño causado al enemigo; más bien hay que hacerlo en su voluntad de continuar la lucha”. Es la hora entonces de modificar la estrategia, fortalecerla al nivel regional, que permita a la luz de una Inteligencia efectiva neutralizar la capacidad terrorista que será la única salida de las Farc, y que de hacerse bien, conducirá a su neutralización lo que los obligará a negociar en condiciones favorables para el Estado.