|
¡40 años de Gloria!
Palabras del señor Ministro de Defensa Nacional con ocasión del arribo del Buque Escuela ARC Gloria a Cartagena en su cuadragésimo aniversario.
Cartagena, 11 de noviembre de 2008
Hoy, hace exactamente 40
años, el buque escuela ARC
Gloria, insignia de nuestra Nación, emblema de la patria en los mares del mundo, llegó por primera vez a Colombia, a este histórico puerto de Cartagena.
No imagino ocasión más propicia ni más feliz para traer a cuento una frase de bolero, una frase que todos tenemos instalada en la memoria, y que viene a mi mente hoy, cuando contemplo emocionado, como todos ustedes, el blanco velamen de nuestro orgullo patrio:
¡PARECE QUE FUE AYER! Han pasado 40 años… ¡y parece que fue ayer!
Parece que fue ayer cuando el General Gabriel Rebéiz Pizarro, entonces ministro de Defensa, una noche de 1966 le confirmó al entonces Comandante de la Armada, Vicealmirante Orlando Lemaitre Torres (quien hoy nos acompaña), su autorización para que esta institución comprara en España un buque escuela para la instrucción de los cadetes y grumetes colombianos.
El pacto de honor quedó plasmado en una servilleta sobre la que el General Rebéiz escribió “Vale por un velero”. ¡Quién iba a imaginar que ese humilde trozo de papel se convertiría en esta nave portentosa que ha sido orgullo de Colombia y centro de instrucción de nuestros marinos!
El General Rebéiz, quien nos dejó prematuramente, en la cúspide de su carrera y de su vida, no alcanzó a conocer el velero, pero sí supo que el Almirante Lemaitre, agradecido por el impulso que había dado a su compra, decidió bautizarlo “Gloria” en honor a su esposa, la madrina de la embarcación.
¡Qué orgullo para ella tener su nombre inscrito, de manera tan hermosa, en la historia nacional! PARECE QUE FUE AYER…
Parece que fue ayer, apreciado Almirante David René Moreno, cuando usted y otros jóvenes integrantes de los contingentes 40 y 41, que habían viajado a Bilbao para conformar la primera tripulación del velero, arribaron a este puerto en el flamante bergantín. Venía comandado por el Capitán de Navío Benjamín Alzate Reyes, y su sola visión inflamaba los corazones de orgullo y emoción patria. ¡Allí estaba el “Gloria”, al fin, el Buque Escuela por tantos años deseado y esperado! PARECE QUE FUE AYER…Parece que fue ayer, estimado Almirante Guillermo Barrera, mi compañero de curso en la Escuela Naval de Cadetes, cuando usted y yo, y los demás alumnos del contingente 42, esperábamos ansiosos en el muelle la imponente aparición de un nuevo símbolo de nuestra Nación.
¡Qué emoción fue verlo arribar, como hoy, con sus marineros cantando a viva voz el Himno Nacional y el Himno de la Armada, vestidos de blanco y distribuidos en la jarcia!
El gaitero de la Banda de Guerra, identificado como NA 42-139, –quien hoy les habla–, no olvida ni olvidará nunca ese momento histórico del que me siento orgulloso de haber participado. PARECE QUE FUE AYER…
Parece que fue ayer, querida doña Evelia Porto de Mejía, cuando, en 1969, en una reunión social en San Andrés, el Almirante Jaime Parra Ramírez, entonces comandante de la Armada, le propuso que compusiera el himno para el nuevo buque, que se alistaba para salir a su primer crucero de instrucción.
Usted no lo dudó ni un momento, pidió un mes de plazo y libros de navegación, y produjo esas rimas que, desde entonces, han cantado nuestros marinos en 189 puertos en 78 países del mundo:
“¡Ah ah joy Capitán!
¡Ah ah joy Timonel!
¡Gloria al Gloria!
Cantemos marinos loor con amor.
De Colombia mensajero,
surcará el mundo entero
su graciosa arboladura
desplegada en el azul”.
Gracias, doña Evelia, por poner su inspiración al servicio de la Patria. PARECE QUE FUE AYER…
Parece que fue ayer, señor jefe técnico Blas Gaviria González, “Blacho”, cuando el 20 de enero de 1977, después de haber sido seleccionado como el mejor tripulante del ARC “Caldas”, se embarcó emocionado en su primer crucero con el “Gloria”.
¡Qué iba a imaginar entonces que ese crucero se extendería por 29 años, hasta el año 2006, llegando a Jefe Técnico de Comando, y viviendo a bordo de nuestro velero insignia casi la mitad de su vida!
Su relación con el “Gloria” ha sido una relación de amor, de vocación, de entrega generosa al mantenimiento del buque y a la enseñanza de los marinos que, año tras año, encontraban en usted a un amigo y un guía insuperable.
Esta odisea de 29 años fue posible, además, porque usted, jefe “Blacho”, como tantos hombres de las Fuerzas Armadas, contó con el apoyo y la comprensión de una esposa formidable, que entendió su vocación y dirigió el timón del hogar mientras usted surcaba los mares.
¡Cuánto debemos a las esposas, a las familias, de nuestros valientes miembros de la Fuerza Pública! Sin su amor y su respaldo, ¡qué difícil sería emprender la abnegada misión de luchar por la Patria! PARECE QUE FUE AYER…
Parece que fue ayer, estimado General Freddy Padilla de León y estimado General Oscar Naranjo, cuando ustedes, siendo apenas subtenientes, embarcaron en el “Gloria”, invitados a navegar en el buque insignia por haber sido los primeros de su promoción.
¡Qué maravillosa experiencia la que vivieron a bordo de este buque que los llevó a lejanos puertos! Allí aprendieron, como lo han hecho 101 oficiales colombianos del Ejército, la Fuerza Aérea y la Policía, que el secreto del éxito de nuestras Fuerzas Armadas radica en la adecuada colaboración entre las distintas instituciones que las componen.
Señores subtenientes Pedro Alexis Ortiz, Luis Fernando Vallejo y Álvaro Francisco Fernández, invitados por la Armada Nacional al crucero que hoy termina: Miren el ejemplo de los Generales Padilla y Naranjo, que al igual que ustedes navegaron en el “Gloria”, y sientan el orgullo de transitar el mismo camino que ellos han llenado de honor y resultados, para el bien de Colombia.
También 100 oficiales extranjeros han tenido el privilegio y la oportunidad de hacer parte de la historia del “Gloria”, en un valioso esfuerzo por estrechar los lazos de cooperación con las Fuerzas Militares de países amigos. En el crucero de este año tuvimos el inmenso gusto de acoger en nuestro buque a oficiales de Bolivia, Guatemala, México, Perú y República Dominicana, que regresarán a sus países sintiéndose hijos honorarios de Colombia. PARECE QUE FUE AYER…
Parece que fue ayer, señor Almirante Orlando Lemaitre y señor Capitán de Navío Julio Reyes, cuando ustedes, junto al Almirante honorífico Jaime Erazo, el Contralmirante Hernando Berón, y los capitanes de corbeta Marco Ariza, Alejandro Herrera y Jorge Pardo, se graduaron como oficiales navales en la Escuela Naval “Almirante Padilla”, ¡hace nada menos que 70 años!
¡Qué honor para nosotros contar con su presencia en este evento histórico que nos ha traído tantas y tan gratas memorias! Ustedes son pioneros y fundadores de la Armada Nacional y tienen todo el derecho de sentirse orgullosos por los triunfos de esta institución que tanto contribuyeron a forjar.
La Armada que se ha venido construyendo, desde aquel famoso contingente de 1938, es una Armada dinámica, moderna y funcional, que ha hecho la diferencia en las zonas de su jurisdicción para preservar la seguridad de los colombianos y la soberanía de la Patria.
Felicitaciones, señores Oficiales de la promoción de 1938, por una vida dedicada al servicio de Colombia, que les rinde su tributo agradecido.
Felicitaciones a nuestro querido buque ARC “Gloria”, cuyo Pabellón hoy ostenta las medallas de Servicios Distinguidos al Ministerio de Defensa Nacional y de Servicios Distinguidos a la Armada Nacional de Colombia. Se convierte así el “Gloria” en la primera unidad a flote de nuestra Armada en tener, en su historial de galardones, estas dos importantes condecoraciones.
Felicitaciones al doctor Felipe Rebéiz, quien representa en esta ceremonia la memoria de su abuelo, el General Gabriel Rebéiz Pizarro; a doña Evelia Porto de Mejía, y al jefe Blas Gaviria “Blacho”, que han recibido la Medalla de Servicios Distinguidos de la Armada Nacional.
Felicitaciones también a los cadetes, oficiales y suboficiales que hoy arriban después de cinco meses de crucero, en el que recorrieron ocho puertos del Pacífico americano, en los Estados Unidos, México, Costa Rica, Panamá, Ecuador, Perú y Chile, dejando en alto el nombre de Colombia.
El 6 de junio los vi partir, emocionados ante la aventura de sus vidas, y hoy me siento muy feliz al recibirlos, sabiendo que en ese lapso han adquirido conocimientos y experiencias que los harán mejores militares y mejores seres humanos.
¡Qué bella es la juventud y qué intensa se siente la vida cuando se vive con entusiasmo y con amor! ¡Qué fructífero el paso del tiempo cuando se sirve a causas nobles, como lo hacen los marinos de Colombia!
Hoy rendimos homenaje a la historia de nuestra Armada, representada en un buque velero que llegó a Cartagena un día como hoy de 1968. Han pasado 40 años… ¡Y PARECE QUE FUE AYER! Muchas gracias.
|