CUERPO DE GENERALES Y ALMIRANTES EN RETIRO
DE LAS FUERZAS MILITARES DE COLOMBIA

 

A propósito de lo sucedido en Honduras

Nuevo estilo de democracia 

La Democracia es definida por el diccionario enciclopédico como: “Doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno” y como: Predominio del pueblo en el gobierno de un estado”. En las democracias existe un Congreso: “Cuerpo legislativo compuesto de personas nombradas directamente por los electores.

Con total simpleza se ha querido hacer ver que en Honduras se alteró el orden institucional y nada más. Ciertamente que la intervención de las Fuerzas Militares hondureñas como mecanismo para impedir que se cumpliera la voluntad del presidente Manuel Zelaya por encima de la Constitución, no fue lo más ortodoxo ni la solución adecuada, pero hubieran hecho bien los organismos internacionales, la OEA y la ONU, particularmente, antes de apresurarse a calificar lo acontecido como un hecho antidemocrático, hacer una retrospectiva de los acontecimientos que se venían sucediendo para establecer con buen juicio, si el desenlace obedecía a una posible defensa desesperada del orden constitucional amenazado, en el marco de una auténtica democracia.

La única verdad es que el domingo 28 de junio José Manuel Zelaya Rosales, presidente izquierdista del Partido Liberal, fue sacado del palacio de gobierno y trasladado a Costa Rica con la colaboración de las Fuerzas Militares,  luego de lo cual se eligió por la inmensa mayoría de los diputados a Roberto Micheletti, Presidente del Congreso, como mandatario interino de la República hasta el año 2010. Esta decisión soberana fue respaldada  por el Congreso, el Tribunal Supremo y las Fuerzas Armadas hondureñas.

La razón es que el Presidente de la República, elegido por votación popular para un período de cuatro años, venía imponiendo de manera autocrática un conjunto de decisiones encaminadas a asegurar una reforma atentatoria con el contenido y espíritu de  la Constitución de la República en cuyo artículo 4 se señala que: “La alternabilidad en el ejercicio de la Presidencia de la República es obligatoria. La infracción de esta norma constituye delito de traición a la Patria”; y en el artículo 347 reza: “No podrán reformarse en ningún caso, los artículos constitucionales que se refieren a la forma de gobierno, al territorio nacional, al período presidencial, a la prohibición para ser nuevamente Presidente de la República, el ciudadano que lo haya desempeñado bajo cualquier título y el referente a quienes no pueden ser Presidentes de la República por el período subsiguiente”. El contenido de estos artículos de-muestra el carácter ilegal de la pretendida consulta con que a través de un procedimiento arbitrario, se venía atentando contra el orden democrático de la República.

Una cosa cierta es que los gobiernos izquierdistas del ALBA (Alianza Bolivariana de las Américas) respaldan la pretendida transformación social en Honduras y lo hasta ahora acontecido amenaza  el proyecto de expansión del “Socialismo siglo XXI” en el continente. Y no es extraño, ni resulta contradictorio, que la comunidad internacional se deje influenciar por la izquierda expansionista que se ha tomado gran parte de América Central y Suramérica y permita, con guardado silencio, que se haga eco a las amenazas del ALBA, que sin el menor recato, declara: “nos movilizaremos, junto al digno pueblo hondureño, ante cualquier intento de la oligarquía de quebrantar el orden constitucional y democrático de esa hermana República centro-americana”.

Aquí bien vale la pena repasar apartes de un extenso artículo titulado ‘La Anti-Diplomacia de José Miguel Insulza’, escrito por el abogado chileno Jorge Schaulsohn* quien escribe: “América Latina vive un creciente proceso de desintegración y ya no se puede desconocer que el continente esta dividido en dos bloques ideológicamente diversos, con proyectos de desarrollo incompatibles y prácticas irreconciliables. La idea de la integración que cobró fuerza tras la caída del muro de Berlín tenía dos presupuestos básicos que se desplomaron: La democracia representativa como régimen político y el capitalismo como régimen económico”.

“Hoy se perfilan dos Américas Latinas: Por un lado está la del ALBA, la del denominado socialismo del siglo XXI, la de los Presidentes con súper-poderes, reelegibles ad eternum, aquellas donde las Fuerzas Armadas marchan al grito de “Patria, Socialismo o Muerte- Venceremos”, la del control estatal de los medios de comunicación y de las principales fuentes productivas, la de la no separación real de los poderes, de la “democracia participativa” y que hoy integran Venezuela, Ecuador, Bolivia , Nicaragua y Cuba; todas naciones que viven de las dádivas petroleras dispensadas por el gran benefactor Hugo Chávez Frías, quien descubrió antes que nadie, que la democracia podía ser desmantelada desde dentro por medio de consultas populares y sin necesidad de un cuartelazo o de una revolución violenta. La otra es la de los países democráticos, donde el Estado de Derecho es respetado, con separación de poderes, Congresos independientes, partidos políticos funcionales, fuerzas armadas despolitizadas, la de la democracia representativa. A este club pertenecen Chile, Perú, Argentina, Colombia, Paraguay, Costa Rica, Brasil y México”.

“Silencioso y atemorizado ante los retos de Chávez (que lo llamó una vez pendejo), Insulza nada dice sobre los atropellos a las libertades públicas en Venezuela, Nicaragua o Bolivia, pero se pone frente al pelotón que busca castigar a los golpistas hondureños, dando ultimátum, viajando personalmente a notificarlos, sin considerar ningún matiz ni escuchar a la otra parte. Insulza sabe que Chávez controla una cantidad importante y decisiva de votos y que sin su apoyo no podrá reelegirse, como ansía, en la Secretaria General de la OEA; solo ello explica su falta de prudencia y ecuanimidad para enfrentar la crisis hondureña...”.

El mensaje es muy claro: El continente navega entre dos aguas. Quienes hicieron quórum en el Foro de Sao Paulo poco a poco han ido llegando a las primeras instancias del poder a través del voto popular y se perpetúan con las dádivas del Coronel golpista. Poco a poco estos señores se vienen aglomerando en los estrados de la Organización de Estados Americanos (OEA), organismo salvaguarda de la Carta democrática. Solo que ahora se hace a la manera de esas nuevas mayorías y con la libre interpretación que de estas viene, según la cual, en la democracia solo cuenta el voto popular, para luego hacerse lo que bien se antoje en función de imponer ese…: nuevo estilo de democracia con consignas tan tenebrosas como aquella de: “Patria, socialismo o muerte”, lo cual conlleva perpetuarse en el poder, bien sea doblegando o comprando la voluntad del pueblo y reformando a como de lugar, todo aquello que de constitucionalidad se les atraviese en su camino. Y en cuanto a los que se manifiesten en desacuerdo, tildarlos en el mejor de los casos, de “Insulsos y pendejos”. Y si no que lo diga Insulza.

Hillary Clinton, la Secretaria de Estado de Estados Unidos,  logró lo que la sensatez mandaba con la mediación del presidente de Costa Rica, Oscar Arias: que se estableciera un diálogo entre las partes en conflicto para buscar la manera de desenredar tamaño entuerto. Esta decisión le quitó el protagonismo tanto a Insulza en la OEA, como a los interesados en el ALBA. Diálogo que no necesariamente debe culminar con la restitución en el poder de quien contra viento y marea, pretendía pasar por alto lo claramente establecido en la Carta magna.

A Estados Unidos le queda bien difícil ocultar la responsabilidad que le cabe al coronel Hugo Chávez, tanto en la crisis interna de Honduras, como de permanente agitador de desestabilización regional. Sus vínculos y los del presidente Rafael Correa con las Farc, según los documentos del computador de Raúl Reyes, han quedado irremediablemente ratificados con el video del mono ‘Jojoy’ y hacen evidente la violación  de esos gobiernos, de la Resolución de las Naciones Unidas que establece la estrategia mundial contra el terrorismo.

Las democracias tradicionales están condenadas a presenciar, si no hacen algo, el falaz estilo de democracia con que los protagonistas del Foro de Sao Paulo han venido cumpliendo la consigna de hacerse dueños del poder en las naciones del continente. Los medios de comunicación que reclaman su neutralidad para ejercer con libertad la función de informar, son ahora víctimas de agresiones y amenaza, allí donde algo denuncian o reclaman. Tanto en Venezuela como en Ecuador la inconformidad irá creciendo como espuma que no necesariamente se lleva el viento. O esos medios se resignan haciendo oídos sordos a esta realidad, o comienzan a liderar las denuncias acerca de las flagrantes violaciones de los derechos individuales y colectivos a que están siendo sometidos quienes están cayendo bajo el yugo de esos muy particulares círculos de poder.

* Jorge Schaulsohn, Abogado, político y analista chileno. Fundador del Partido por la Democracia junto a Ricardo Lagos, ha jugado un destacado papel en el proceso de transición post pinochetista en el Chile de la concertación. Actual-mente es el coordinador general del partido Chile de Primero


Vicealmirante JOSÉ IGNACIO ROZO CARVAJAL Ex Presidente CGA