CUERPO DE GENERALES Y ALMIRANTES EN RETIRO
DE LAS FUERZAS MILITARES DE COLOMBIA

 

Bases militares extraterritoriales y la Red “No-bases”

 

Realidades que se deben conocer

sin hacer abstracción de las disonantes declaraciones, amenazas y exabruptos del Teniente Coronel presidente de la Republica Bolivariana de Venezuela, sobre los alcances del convenio firmado por los gobiernos de Estados Unidos y Colombia, no le faltarían razones al mandatario al considerarlo como una seria amenaza para el expansionismo de su proyecto socialista, comprometido con el tráfico de estupefacientes a través del espacio aéreo venezolano, y con el grupo terrorista de las Farc.

Bien haría el presidente Chávez advertir que una seria amenaza de los Estados Unidos a sus intereses no estaría fundamentada en un ataque deliberado desde territorio colombiano. Basta con observar cómo suele ser el despliegue de una Fuerza de Tarea dispuesta para una agresión, emprendida por una nación como los Estados Unidos. Así lo describe de manera simple un diario poco antes de la invasión a Irak:

“Fuerzas navales: Dos portaviones con sus grupos de batalla están desplegados en la zona listos para atacar en caso de que lo decida EE.UU. El USS Harry Truman se encuentra en el Mar Mediterráneo y el USS Constellation en el Golfo Pérsico. Un tercer portaviones, el USS Abraham Lincoln, se prepara para retornar a la región. Cada portaviones cuenta con un personal de 25.000 militares y 75 aviones de combate. Cada nave está acompañada por media docena de cruceros, destructores y submarinos equipados con misiles crucero Tomahawk”.

Dada la trascendencia que ha suscitado el acuerdo en el ámbito de los países latinoamericanos con gobiernos de corte socialista, nos hemos dado a la tarea de investigar cuál es la realidad actual en cuanto a la existencia de bases militares extraterritoriales de Estados Unidos y de su presencia militar en bases de otras naciones. De las diferentes fuentes consultadas se han extraído apartes que nos permiten tener una visión aproximada al día de hoy.

De la traducción de un extenso artículo escrito por el Profesor Jules Dufour, Ph.D, presidente de la Asociación Canadiense para las Naciones Unidas (ACNU) en Abril del 2007, y de cuyo contenido el mismo autor manifiesta que: “tiene por objetivo presentar un breve examen de la red mundial de bases militares poseídas o controladas por los estadounidenses, los efectivos, los rasgos de la distribución espacial de estas instalaciones…” me he permitido extraer algunos aspectos relacionados con el tema a que nos ocupa:  (Jules Dufou, es miembro del Círculo Universal de los Embajadores de la Paz, y miembro del Consejo Nacional del Desarrollo y Paz).

Bases militares. Se describen como: “los lugares de entrenamiento, de preparación y almacenaje de la maquinaria de guerra de los ejércitos nacionales en el mundo. Ellas son poco conocidas, pues las visitas son prácticamente prohibidas para el gran público. Toman diversas configuraciones según las funciones específicas que tengan que asumir. Se pueden clasificar en cuatro grandes categorías: bases aéreas, bases terrestres, bases navales y bases de comunicaciones y vigilancia (Spy).

Bases o instalaciones militares estadounidenses. La mayor parte de las fuentes de información sobre esta cuestión revelan que los estadounidenses poseen u ocupan entre 700 y 800 bases militares en el mundo. El mapa  titulado: "Tropas Militares Americanas y Bases alrededor del Mundo", "Los Costes de la Guerra permanente" publicado en 2002, permite constatar la presencia de militares estadounidenses en 156 países, de su presencia en bases estadounidenses en 63 países, bases recientemente construidas después del 11 de Septiembre del 2001 en siete países y un total de 255.065 efectivos militares. Según datos oficiales suministrados por el Pentágono en el 2005, los Estados Unidos poseerían 737 bases en el extranjero.

Las 30 bases de la OTAN. La OTAN, en tanto que es una alianza militar y actualmente considerada con alcances políticos, posee una red de 30 bases, localizadas principalmente en Europa Occidental: Ellas son: Una en Estados Unidos, dos en el Reino Unido, una en Holanda, seis en Alemania, dos en Francia, dos en España, 13 en Italia, una en Albania, una en Turquía, una en Arabia Saudita y una en Kuwait.

Nuevas bases Americanas en el mar Negro. Según lo publicado el 31de octubre por la revista semanal Tercera Vía, el gobierno de Estados Unidos ha destinado más de cien millones de dólares para la construcción de dos bases militares en Bulgaria y Rumania; financiadas por los Estados Unidos, aunque propiedad de los gobiernos de Rumanía y Bulgaria, serán compartidas por fuerzas americanas y de los países anfitriones. La base de Rumania estará terminada en diciembre, mientras que la búlgara está programada para el 2011 o 2012.

“Muchos analistas creen que el movimiento de tropas americanas hacia Rumania y Bulgaria forma parte de una estrategia de redistribución mundial iniciada en los primeros años de la administración Bush con el objetivo de desplazar las de Alemania hacia el este. Rusia lo ve como una amenaza directa a sus intereses por temor a que una presencia relativamente pequeña tropas americanas en Rumania y Bulgaria, pueda finalmente verse incrementada”.

Los movimientos de resistencia. En el mismo artículo del profesor Jules Dufour se dice que: “A semejanza de la oposición tradicional organizada y dirigida por las organizaciones pacifistas y antiguerra en el mundo durante los últimos 40 años, la redefinición de la red de bases militares estadounidenses diseñada para un redespliegue de las fuerzas armadas en función de la localización de los recursos estratégicos tradicionales y los recursos renovables de gran valor, suscita numerosas manifestaciones de oposición y resistencia. Se han podido observar en España, Ecuador, Italia, Paraguay, Uzbekistán y Bulgaria. A estas manifestaciones se añaden los movimientos de resistencia de larga duración desarrollados en Corea del Sur, Puerto Rico, Guam, Filipinas, Cuba, Europa y Japón

Como consecuencia de todo esto, ha nacido y se ha desarrollado en los últimos años un movimiento mundial de resistencia a la presencia de bases militares en el extranjero. Esta red tiene por objeto proseguir el proceso de desarme y desmilitarización del planeta y principalmente el desmantelamiento de las bases militares extranjeras”.

De la “Red internacional para la abolición de las bases militares extranjeras” La Red Mundial por la Abolición de las Bases Extranjeras (o Red NO-Bases) nació en el Foro Social Mundial del 2004 en India, y ha crecido hasta incluir a centenares de miembros en docenas de países en todos los continentes. En marzo de 2007, la Red NO-Bases se constituyó oficialmente como resultado de la Primera Conferencia Internacional de la Red Mundial No-Bases realizada en Quito y Manta, Ecuador, entre 5 al 9 de Marzo de 2007. 

La Red funciona como un conglomerado de campañas, grupos de apoyo, y grupos de trabajo tanto regionales como temáticos. Las funciones principales del La Red NO-Bases son: Compartir información, solidarizarse con las luchas que se desarrollan alrededor del mundo para prevenir la apertura de nuevas bases o exigir el cierre de las bases ya existentes, desarrollar una estrategia para abolir las bases militares en general y, apoyar las luchas locales y regionales en sus demandas por justicia, compensaciones y códigos de conducta en casos específicos. Es una ONG que dice ser políticamente  independiente, no lucrativa y  regida bajo la Ley Neerlandesa.

Esta misma Red se reunió en Belem do Para, Brasil, del 27 de enero al primero de febrero de 2009. Allí se reconocieron, entre otros aspectos, que:

“La soberanía de América Latina y el Caribe ha sido afectada con la re-instalación de la Cuarta Flota de EE.UU., la creciente militarización mediante las bases militares extranjeras y otras formas de presencia militar, la ocupación militar de Haití y la probable transferencia de la base que EE.UU. mantiene en Manta, Ecuador, hacia otro país de la región.
La redefinición de la OTAN para que rebase el Atlántico Norte y actúe de manera ofensiva en su expansión militar, la convierte en una amenaza inaceptable a la paz mundial y en cómplice de los Estados Unidos en la guerra contra el terror.

América del Norte tiene un rol importante, especialmente en EE.UU., para concientizar al pueblo sobre el poder imperial representado en la instalación de sus 946 bases militares en otros países y más de 4.000 en Estados Unidos, 165 en Alaska, 121 en Hawai”.

La Red Mundial No Bases comparte con todos los movimientos que trabajan por la justicia global, los derechos humanos, la desmilitarización y la paz mundial. Sus compromisos:

  • Exigir que Israel sea juzgado en la Corte Penal Internacional por crímenes de lesa humanidad.
  • Apoyar la decisión de EE.UU. de cerrar el centro de tortura en Guantánamo, Cuba. Sin embargo consideran que esto es insuficiente si Guantánamo no se devuelve al pueblo cubano, su legítimo dueño.
  • Celebrar el retiro de las tropas de EE.UU. de la Base de Manta en Ecuador, y alertar a los movimientos sociales a mantenerse vigilantes para que la base no sea reubicada en otro país de la región.
  • Apoyar la lucha del pueblo de Diego García, desplazado por el gobierno británico para instalar una base militar estadounidense, incluso luego de una sentencia favorable que les devolvía su territorio, la que fue desechada por la Cámara de los Lores. 
  • Apoyar la lucha contra las bases militares extranjeras en Asia y Pacífico y exhortar al movimiento global a unirse con las organizaciones y redes en la región para desarrollar estrategias y campañas regionales.
  • Condenar la hipocresía de EE.UU. por aprobar el presupuesto presentado por George W. Bush, que incluye el presupuesto militar, sin ninguna restricción.
  • Proponer desarrollar el Tratado para la Abolición de las Bases Militares Extranjeras, similar al Tratado contra las Minas Antipersona.
  • Demandar la vigilancia ciudadana sobre las actividades militares que realiza EE.UU. en el mundo, con la participación de organizaciones multilaterales, como las Naciones Unidas, entre otros.
  • Comprometerse a continuar la lucha por la abolición de las bases militares extranjeras, terminar la ocupación y enviar todas las tropas de regreso a sus países.

Así las cosas, haría bien en no extrañarse nuestro Canciller si Unasur no se pronuncia sobre las agresiones, hasta ahora verbales, (se hace abstracción de los dos puentes peatonales y las restricciones en comercio), del teniente coronel presidente Hugo Chávez; eso nunca lo harán, como tampoco lo haría con la contundencia que sería de esperar la Organización de Estados Americanos (OEA). En uno y otro organismo hacen mayoría los gobiernos de las mismas tendencias que surgieron de las entrañas del Foro de Sao Paulo. Cada uno a su estilo. Solo que el de Hugo Chávez tiene la particularidad de obedecer a sus “malos instintos”. Se esperaría de todas maneras, que los organismos internacionales estén alertas a neutralizar cualquier maniobra que nos lleve a un escenario semejante al que propició Adolf Hitler para invadir a Polonia.

Vicealmirante JOSÉ IGNACIO ROZO CARVAJAL Ex Presidente CGA