CUERPO DE GENERALES Y ALMIRANTES EN RETIRO
DE LAS FUERZAS MILITARES DE COLOMBIA

 

 

La seguridad y la defensa nacional
en el marco del conflicto interno


El siguiente es un extracto del ensayo escrito por el general Néstor Ramírez Mejía con destino al Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la organización Internacional IDEA, que debido a su extensión no es posible publicar en la revista del CGA.

Sin embargo, dada su importancia, hemos querido que los respetados lectores de ECOS, conozcan en estas páginas las conclusiones y recomendaciones del estudio que puede ser consultado en su totalidad y  gracias a la amabilidad del general Ramírez Mejía, en la página web del Cuerpo de Generales y Almirantes www.cga.org.co

  1. Razones por las cuales el conflicto se prolonga. Las Farc, sin ser maoístas, adelantan una guerra revolucionaria sin futuro. Las condiciones que han hecho posible el éxito de la guerra revolucionaria en otros países no se dan en Colombia, no habiendo razones para pensar que se pueda constituir en excepción histórica en contra de la evidencia misma, de una agrupación que se encuentra en el fin del fin.

 

Su contraparte el estado enfrenta a un enemigo que no puede ganar, pero irónicamente el estado puede perder la guerra si se sobrepasa el punto culminante, constante e inevitable en toda ofensiva. Éste se puede presentar antes de conminar a los grupos insurgentes a negociar para la paz y no para la guerra, como siempre han  pretendido.

Si lo anterior se planteare así, se tendrían dos perdedores. El enfrentamiento de dos perdedores hace que el conflicto se prolongue en el tiempo, con el perjuicio derivado en detrimento de los fines del estado, es decir de su seguridad y desarrollo.  En los años 90 y quizás desde años anteriores, se hizo evidente este principio. Hoy se libra un segundo round con balance favorable para el estado colombiano, pero de debilitarse la seguridad democrática inexorablemente se regresará a desarrollos anteriores.

2.Sobre la combinación de formas de lucha. La guerra revolucionaria comprende la guerra política además de la lucha guerrillera, guerra política que ha dejado al descubierto las debilidades del estado para enfrentarla y la vulnerabilidad de sus fuerzas militares en intangibles como la moral institucional. El Foro de São Paulo que ha buscado torpedear el derecho del estado colombiano a establecer alianzas que contribuyan a neutralizar las amenazas y perturbaciones contra sus intereses nacionales, se ha constituido en la principal fuente de guerra política.

 

La forma más efectiva de minimizar los daños que causa el FSP es mediante la participación coordinada de organizaciones aliadas pertenecientes a varios países iberoamericanos cuyo propósito sea el de contraatacar  internacionalmente a dicha organización.
           
3. Amenazas externas y defensa nacional. Para el presidente Hugo Chávez, Colombia es un objetivo estratégico del proyecto expansionista y socialista del siglo XXI. A lo anterior se suman las evidentes aspiraciones de invasión sobre la península de la Guajira.

Las alianzas, el armamentismo, el desconocimiento explícito de tratados y las expresiones agresivas configuran una amenaza con capacidades ofensivas estratégicas que ponen en peligro la integridad territorial, su soberanía y en general la paz mundial reforzadas con las declaraciones y acciones chinas, rusas e iraníes, publicadas por la revista Semana en su edición 1425.

La defensa nacional para recuperar o garantizar la seguridad, no puede ser de apaciguamiento, los cambios políticos son sorpresivos en tanto que la preparación de la defensa requiere tiempo para su implementación.

4. Otras perturbaciones. Las bandas criminales (BACRIM) y el narcotráfico aúnan intereses y esfuerzos tendientes a defender sus intereses criminales, ausentes de propósitos ideológicos como podría pensarse erróneamente con las antiguas AUC. En el negocio del narcotráfico, la producción de pasta de coca es el eslabón más débil de la cadena, junto con el cultivo de las plantas, por ser el de menor rentabilidad en la integralidad del negocio. El control del cemento y la gasolina incrementan los costos de producción colocando el negocio al borde de la pérdida.

Se requiere remover inadecuadas formas de comportamiento ciudadano y  neutralizar aquellos factores generadores de violencia, en especial los que atentan contra la unidad nacional. La existencia de diplomacias paralelas desinstitucionalizar y pone en riesgo la legitimidad del Estado.          

5. Seguridad y Desarrollo. La seguridad actual es multidimensional sin exclusiones de la seguridad del estado como un todo o del ser humano como parte del mismo estado.

Lo anterior es congruente con los fines del estado: Seguridad y Desarrollo, componentes difíciles de priorizar entre ellos. No obstante, en situaciones como las que atraviesa Colombia la seguridad se vuelve prioritaria por sí misma y como garantía del desarrollo. Como quiera que sea, se debe observar el sano equilibrio en la inversión fiscal. Para ello no queda otra alternativa que aumentar la productividad. Es decir, producir más con menos recursos. En el mismo orden asimilar las acciones que otros países pobres tomaron para superar la pobreza y el subdesarrollo.

En la misma forma como el estado se halla al servicio de las personas, la seguridad involucra a todo el estado, es decir a la población políticamente organizada, su territorio definido y el sistema de gobierno que se ha dado.

Es indudable que la consolidación de la seguridad democrática en estos         años se convirtió en un esfuerzo que cambió la historia del país. Nunca el terrorismo y el narcotráfico habían recibido tantos golpes contundentes en tan poco tiempo y, gracias a ello, los colombianos hoy tienen un nivel de confianza en sus instituciones que no se veía en generaciones

La seguridad democrática ha sido exitosa no sólo en seguridad y defensa y en cuanto al restablecimiento del estado de derecho en todo el territorio nacional, sino en otros múltiples aspectos como la consecuente confianza inversionista. Producto de las anteriores condiciones es preciso señalar a familias en acción, erradicación manual de matas de coca, reconstitución de la unidad nacional para mencionar tan sólo unos pocos.

Recomendaciones
           
1. Para el logro del objetivo decisivo antes de llegar al punto culminante se   recomienda:

a. A cualquier costo intensificar cualitativa y cuantitativamente las acciones sobre los objetivos estratégicos. Ello implica la ampliación del pie de fuerza, entendiéndose en forma equilibrada de cuadros y tropas. La saturación de las áreas de operaciones donde se ubican los objetivos contribuirán a asfixiar las áreas base y de apoyo que aún subsisten.

b. Hacer presencia militar y social en zonas como el Sumapaz para evitar su recuperación lenta o a corto plazo, por parte de las agrupaciones criminales. La ocupación integral de la zona del Sumapaz desde Colombia, Huila, interrumpe los corredores de movilidad entre las cordilleras oriental y central, fragmenta el llamado Secretariado geográficamente e impedirá acciones propagandísticas armadas de oportunidad sobre objetivos cercanos a la ciudad de Bogotá, que puedan causar la sensación de fracaso de una política que ha sido exitosa. 

c. Hacer esfuerzos tendientes a desenmascarar y desmontar organizaciones en particular de aquellas ONG cuya función sea la de realizar acciones de guerra política, dentro del contexto de la combinación de métodos de lucha. La sociedad civil debe aprovechar la existencia de fundaciones como UNOAMERICA para enfrentar el FSP.

                     
En síntesis, antes que debilitar el esfuerzo de guerra frente a sofismas de distracción, se requiere de un fortalecimiento notable en hombres y presupuesto, considerándolos como inversión y no como costo.

2. Neutralizada la amenaza interna se hace indispensable reforzar las acciones diplomáticas y el fortalecimiento de alianzas.

   Paralelamente, se requiere el diseño de unas fuerzas militares en condiciones de disuadir la amenaza externa, por el  temor al daño que le pueda infligir al potencial agresor. De igual manera con la capacidad de evitar el desarrollo de su propósito, de empeñarse en sus fines bélicos.

La política cambia repentinamente y la agresión puede desbordar la acción diplomática y legal en corto tiempo. El apaciguamiento y la demora en mejorar la capacidad disuasiva o de neutralización de las capacidades del agresor, es un anticipo de derrota.

El primer obstáculo a este propósito inaplazable lo constituye la limitación de recursos siempre escasos. Para minimizar tal falencia, se recomiendan tres estrategias:

a. Diseñar unas fuerzas militares de gasto reducido para su funcionamiento en  tiempos de  paz.

b. Librar una guerra frontal y decidida contra todo tipo de corrupción.

c. Emplear la “Ley de préstamo y arriendo”, o negociación similar, para conseguir equipo de alta tecnología a bajo costo*.

Mientras se dan las condiciones se debe continuar con la acción diplomática actualmente exitosa; utilizar el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas cuya finalidad primordial es la de evitar conflictos y de neutralizar agresiones; socializar y emplear el séptimo artículo del tratado interamericano de asistencia recíproca (TIAR) del cual forman parte, y con compromisos concretos, Estados Unidos y Colombia**.

En la negociación con Estados Unidos se debe actuar con dignidad de estado soberano, pero sin olvidar las diferencias culturales y religiosas entre las dos naciones. Para el pueblo norteamericano las justificaciones no son tan simples como recordar la condición de aliado que tiene Colombia. Se debe enfatizar en aspectos de profundo calado para su pueblo, como la defensa de la democracia, la libertad y el bien común como motivadores. 

Como ejemplo, en lo referente al literal a, constituir:

a. Fuerza de despliegue rápido (FDR) conformada por soldados profesionales,con tablas de organización y equipo al 100%. De tamaño reducido equivalente a dos divisiones (30.000 hombres).
                     
Debe primar la respuesta rápida a la masa, ser flexible en su organización, con gran movilidad y alta supervivencia en el campo de combate; volumen de fuego y dotada de última tecnología.

b. Fuerza de reserva con mandos entrenados y medios disponibles para futura movilización, entrenamiento y reentrenamiento periódico, remunerados satisfactoriamente pero bajo presupuesto.

Se cree que la reserva cuesta cinco veces menos en los Estados Unidos, que las tropas activas. El tamaño apropiado podría ser el equivalente a 4 divisiones (60.000). Se reúnen para entrenamiento una vez al año, un mes consecutivo y un fin de semana al mes.

c.   Guardia Nacional, podría ser ejército, con la condición de no distraer funciones, personal o equipo de la FDR. Destinada en áreas estratégicas de frontera o del interior que sean neurálgicas. Sirve de soporte y apoyo a la FDR. El tamaño ideal sería el de una división aumentada (20.000 hombres).

El costo de estos 110.000 hombres sería el equivalente al de 62.000 hombres en tiempo normal. De lograrse el alquiler de aviones, tanques y otros equipos el costo sería insignificante en relación al costo real de equipos que se vuelven obsoletos en corto tiempo y cuya función única será la de disuasión.

d. Armada Nacional y Fuerza Aérea, sin olvidar las diferencias con el ejército y sus propias complejidades, se rigen por criterios similares.
                                                                      
En cuanto al literal b, se conoce que la corrupción alcanza un alto porcentaje del presupuesto nacional y que su interrupción podría ser canalizada hacia el desarrollo.

En cuanto al literal c, deben aprovecharse los intereses comunes y la cercanía con Estados Unidos para el alquiler, como ya se dijo antes de, equipamiento para la fuerza de despliegue rápido tal como lo hizo Inglaterra en la Segunda Guerra Mundial por parte de los Estados Unidos.

3.   El país debe hacer un esfuerzo mayúsculo para llegar a un pacto social para el desarrollo, lograr altos estándares en cubrimiento y calidad de la educación, desarrollo de la tecnología y atracción de capitales productivos. En simultáneo, debe atacar los factores adversos y aquellos generadores de violencia descritos en el presente ensayo. Los ataques a la unidad nacional en la política externa como la diplomacia paralela deben ser constitutivos y sancionados como delitos de traición a la patria.


SANTOS, Juan Manuel. Consolidación de la seguridad democrática. Bogotá: ministerio de defensa, 2009. p.49

* El 11 de marzo de 1941 sancionó la ley mediante la cual suministra al Reino Unido y a otros aliados grandes cantidades de materiales de guerra. En el caso de Gran Bretaña a cambio de que le permitiera a Estados Unidos construir bases en Terranova, Bermudas y las Indias Occidentales. A Gran Bretaña le prestaron 31,4 millones de dólares, a URS 11,3 millones de dólares, a China 1,6 millones de dólares y a Francia 3,2 millones de dólares

** El artículo de este Tratado señala que “en caso de conflicto entre dos o más estados americanos, sin perjuicio del derecho de legítima defensa”… los estados contendientes suspenderán las hostilidades y restablecerán las cosas al statu quo ante bellum

General NÉSTOR RAMÍREZ MEJÍA