CUERPO DE GENERALES Y ALMIRANTES EN RETIRO
DE LAS FUERZAS MILITARES DE COLOMBIA

 

A propósito del caso del coronel Alfonso Plazas

 

Por considerarlo de interés, publicamos a continuación un extracto del reciente escrito del periodista colombiano, Eduardo Mackenzie, quien se refiere al caso del coronel Alfonso Plazas. El texto completo de la nota se titula: "Coronel Plazas: persecución contra un hombre inocente”. Debido a su extensión no podemos reproducirlo en su totalidad.

La prensa debe investigar a fondo


Para que el país conozca la verdad del proceso judicial del Palacio de Justicia es de la mayor importancia que los medios de información colombianos hagan un trabajo investigativo cuidadoso, minucioso, técnico y con contenido serio, basado en el examen del Informe del Tribunal Especial de Instrucción del 31 de mayo de 1986, así como de pruebas materiales y documentales, y desechando los rumores y las conjeturas.

Una investigación basada en los hechos que existen dentro del proceso es la única manera de lograr que la opinión pública sea realmente informada y que la opinión entienda un proceso judicial histórico tan importante como el de los hechos del Palacio de Justicia.

La reciente decisión de la juez María Estela Jara de recluir al coronel Plazas Vega en la penitenciaría de la Picota y el asalto al Hospital Militar por miembros del Inpec constituyen una agresión a las Fuerzas Armadas de Colombia.

Las Fuerzas Armadas y, particularmente, el Ejercito Nacional, son instituciones cuyos hombres han luchado y sufrido mucho para pacificar el país y buscar un mejor nivel de vida  para todos los colombianos.

Colombia debe apoyar a su Ejército y a su fuerza pública hoy más que nunca. La dignidad de sus hombres debe ser respetada.

Lo que ocurra con el proceso contra el coronel ( r ) Luis Alfonso Plazas Vega dictará la línea y la forma de funcionar de la justicia colombiana en los próximos años frente a otros de procesos abiertos sin pruebas y mediante aberrantes detenciones contra militares de Colombia.

Detrás del proceso contra el coronel Plazas Vega lo que está en juego es el respaldo de la justicia a las Fuerzas Armadas, la dignidad y la moral de las tropas, y por ende la seguridad de la nación colombiana.

Hay más militares y policías que están cursando por situaciones similares y vendrán más arbitrariedades si no se imparte justicia en el caso del coronel Plazas.
Las batallas militares no son las únicas que se deben ganar. Si la batalla jurídica en contra del Ejército se pierde, la guerra contra el terrorismo se perderá y la nación colombiana se convertirá en un Estado anárquico al servicio del tráfico de drogas.

Esas prácticas de injusticia contra los militares de Colombia deben acabarse de una vez por todas y deben generar consecuencias penales para quienes abusen de sus atribuciones civiles y/o judiciales.

Lo anterior no excluye el hecho de que debe haber castigo para los miembros de la fuerza pública que cometan delitos. Lo anterior sólo debe hacerse ante verdaderas pruebas de violaciones reales de la ley.

La reciente reunión del presidente Hugo Chávez con el jefe del Polo Democrático (un ex M-19) dibuja el trasfondo de la flagrante venganza que se presenta en el caso del coronel Plazas Vega. El 8 de agosto de 2009, en efecto, el senador colombiano Dussán,  jefe del Polo Democrático, realizó una visita en nombre de su partido al presidente venezolano Hugo Chávez. El tenor exacto de esas conversaciones no ha sido dado a conocer oficialmente

EDUARDO MACKENZIEPeriodista