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¿Por qué el Foro de Sao Paulo quiere destruir las Fuerzas Armadas?
En los últimos días de diciembre me llegó, vía Internet, el libro: “El plan del Foro de Sao Paulo para destruir las Fuerzas Armadas”. Sus capítulos fueron escritos por equipos diferentes pertenecientes a cada uno de los países a los que hace referencia. Aunque estuvieron conformados en su mayoría por militares retirados, en algunos casos también participaron civiles conocedores del tema militar.
En la Introducción se afirma que “Las Fuerzas Armadas latinoamericanas son objeto de un ataque sin precedentes. La ofensiva se realiza en todas las naciones, -aunque con métodos diferentes- para lograr un mismo fin: la destrucción definitiva de las instituciones armadas. En Bolivia, Ecuador y Venezuela, las transforman, cambiándoles la identidad, sustituyendo la doctrina tradicional por nuevos conceptos emanados del Socialismo del Siglo XXI. El caso más emblemático es el de Venezuela, donde obligan a los militares a gritar “Patria, Socialismo o Muerte”. El objetivo final es convertir a estas Fuerzas Armadas en guardias pretorianas al servicio de los regímenes socialistas”.
En los capítulos del tres al seis, en orden alfabético -Argentina, Bolivia, Colombia, Perú, Uruguay y Venezuela- se describen los métodos que se utilizan en cada país para desmantelar a las Fuerzas Armadas. Las semejanzas que allí se pueden detectar revelan un objetivo común y un hilo conductor.
Como preludio a esos seis capítulos, (3 al 8), está el número dos, titulado ¿Por qué el Foro de Sao Paulo quiere destruir las Fuerzas Armadas? Allí se describe cómo “En Argentina, Chile y Uruguay, en donde se enjuicia a los militares que combatieron la subversión armada, anulando las leyes de amnistía y obediencia debida, y aplicando retroactiva e ilegalmente los efectos de dicha derogación, se realizan juicios políticos precedidos de una propaganda feroz”. Y se hace la observación de que: “si bien es cierto que algunos militares cometieron excesos, el objetivo de estas acciones no es hacer justicia, sino cobrar venganza y acabar con las instituciones castrenses. Porque si buscasen justicia, también condenarían a los terroristas de izquierda que cometieron delitos de lesa humanidad, al colocar bombas, realizar atentados y asesinar víctimas inocentes”.
La clave de todo el engendro está en saber con qué certeza se pueden hacer tales afirmaciones para luego sí, adentrarse en la lectura de los seis capítulos siguientes. Todo el sustento está contenido en cuatro contundentes párrafos de la sección “Eventos”, de la revista del Foro de Sao Paulo (FSP), América Libre, que contiene una transcripción de intervenciones realizadas en mesas de trabajo, donde se discutió el rol de las Fuerzas Armadas. Como dicen los autores del libro: “Allí queda claramente plasmada la perversa concepción que tienen los integrantes del FSP sobre las FF.AA. latinoamericanas”:
Trascribo aquí, tanto los párrafos en cuestión, como los comentarios que en el libro se hacen a cada uno de ellos:
1. La mayoría de los ejércitos latinoamericanos han sido diseñados, no como guardianes de la democracia, ni de la soberanía nacional; todo lo contrario, han sido diseñados por el capital internacional, precisamente para ahogar la verdadera democracia y para ser policías del capital internacional1.
“Los integrantes del Foro de Sao Paulo consideran que las Fuerzas Armadas son un instrumento de dominación de los bloques dominantes”:
2. El accionar de las FF.AA. no es nunca un accionar autónomo, históricamente actúan en consonancia con los bloques dominantes o hegemónicos. En todos los golpes de Estado, las FF.AA. han sido los emergentes de relaciones de poder que no podían llegar a establecerse de acuerdo a la legalidad burguesa. Las oligarquías, cuando pierden su hegemonía, actúan por el lado del golpe militar, basándose en la doctrina de la seguridad nacional2.
“Según esta distorsionada opinión se requiere de una nueva concepción -un nuevo modelo- para las Fuerzas Armadas, a fin de amoldarlas a los objetivos del socialismo. El documento es explícito, en cuanto a la necesidad de controlar las instituciones armadas para asegurar el poder de la izquierda en la región”:
3. El tema militar tiene que estar en la estrategia de los revolucionarios para romper la dominación; porque, con las diferencias que puedan haber en cada país, éste es uno de los factores de poder fundamentales con el cual tiene que lidiar un proceso revolucionario; ya que precisamente, en una revolución, su principal problema es el del poder, de alcanzar el poder; y éste es uno de los baluartes del poder3.
“De estas definiciones se desprende que las Fuerzas Armadas latinoamericanas -tal como están concebidas en la actualidad- deben ser destruidas, o transformadas en otro tipo de instituciones, para que funjan como brazo armado de la revolución, con el único objetivo de asegurar la permanencia en el poder de los abanderados del socialismo.
Pero aparte de esta motivación, hay otra, aún más preocupante y peligrosa.
Además de ser una corriente política, el Foro de Sao Paulo es una mafia criminal, que sirve de vaso comunicante para los llamados “imperios transversales”, como lo son el narcotráfico, el terrorismo y el tráfico de armas.
Se les denomina imperios, por el enorme poder que ostentan y por las multimillonarias cantidades de dinero que manejan; y se les llama transversales, porque no pertenecen específicamente a un territorio, sino que se comunican, desplazan y movilizan a lo largo y ancho del globo, prácticamente sin ninguna limitación.
Aun así, los imperios transversales necesitan de espacios determinados en los cuales materializar dichos negocios, y los integrantes del Foro de Sao Paulo se los proporcionan, generándose así una simbiosis del mal, en la que sus participantes obtienen un importante rédito.
Todos los integrantes del Foro de Sao Paulo -apelando a la máxima: el fin justifica los medios- son, en el mejor de los casos, permisivos con los imperios transversales del crimen; y en la peor de las situaciones, se transforman en uno de ellos. El ejemplo más evidente lo constituyen las Farc, que dejaron de ser una simple guerrilla con fines políticos, para convertirse en el más poderoso cartel de la cocaína.
La información contenida en los computadores y dispositivos electrónicos incautados a alias Raúl Reyes, durante la Operación Fénix, demuestra la relación que existe entre las Farc y los dirigentes políticos de toda Amé-rica Latina que pertenecen al FSP.
La revista América Libre no esconde su rechazo a que los militares luchen contra el narcotráfico y el terrorismo; por el contrario, opina que el combate contra el narcoterrorismo “es una mera excusa para golpear la revolución”:
4. El imperialismo, una vez que ya no tenía a mano la justificación de la doctrina de la seguridad nacional, ni el anticomunismo, ha inventado nuevas funciones para las FF.AA. para golpear a la fuerza revolucionaria: el narcotráfico y ahora el terrorismo. Son vehículos que han sustituido al anticomunismo4.
“Estas dos motivaciones -transformar a los militares en brazo armado del socialismo, y neutralizar la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo- son de carácter supranacional. Eso explica que las Fuerzas Armadas estén siendo atacadas de manera casi idéntica en toda la región, pese a las diferencias ideológicas que existen entre los distintos gobiernos latino-americanos”.
Lo escrito, escrito está. ¿Para qué más palabras?
NOTAS
1 Revista América Libre. Disponible en:
http://www.nodo50.org/americalibre/eventos/mesaffaa0903.htm
2 Ibíd
3 Ibíd
4 Ibíd
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