CUERPO DE GENERALES Y ALMIRANTES EN RETIRO
DE LAS FUERZAS MILITARES DE COLOMBIA

 

Guerra Asimétrica

La guerra asimétrica demanda la utilización de técnicas, equipos, tácticas y estrategias no convencionales por parte de grupos minoritarios que atacan a un Estado legalmente constituido; también se utiliza en enfrentamientos entre países con grandes diferencias en sus capacidades y en áreas indeterminadas, con propósitos y objetivos definidos.

La situación de asimetría es una realidad en el espectro de la guerra, sin interesar la concepción de la misma. Es así como la guerra regular utiliza medios, teorías,  tácticas y estrategias tradicionales. Los ataques violentos y sorpresivos, con alta movilidad y facilidad de dispersión contra blancos rentables que debilitan al adversario, están considerados dentro de la guerra irregular.

En  América Latina se vivió la guerra defensiva de Arauco en Chile, en la cual los criollos de Mapuche y sus aliados enfrentaron a partir de 1536 y durante tres siglos a los conquistadores españoles, sin que estos fueran sometidos a la corona. Durante la década de los 60 Egipto sostuvo un conflicto de desgaste contra Israel, después de perder la península del Sinaí en la guerra de los seis días (1967), sin lograr los objetivos de debilitar el ejército de Israel.

Colombia vivió desde 1899 a 1902 la guerra civil de los mil días, que enfrentó a la población dividida en los partidos tradicionales Liberal y Conservador en una sangrienta lucha interna en defensa de sus ideologías e intereses. Actualmente diversas etnias de algunos países de África se enfrentan por la supremacía del poder.

En el desarrollo de los acontecimientos en Colombia se evidencia que el Estado enfrenta la guerra política, en la cual: “No es ningún secreto que los grupos terroristas de toda índole intentan, a través de la guerra política, hacerle daño, no sólo a la Fuerza Pública, sino a otras instituciones del Estado (…) Quienes pretenden deslegitimar a las Fuerzas Armadas tratan de vender la idea ante el mundo de que en Colombia existen crímenes de Estado (...) y los últimos gobiernos fueron víctimas de tan perversa modalidad”, afirmó el general Freddy Padilla de León, Comandante de las Fuerzas Militares de Colombia,  el 14 junio de 2009 en entrevista con el diario “El Tiempo” de Bogotá. 1

A través de la historia las guerras han tenido contendores fuertes y débiles. Ante la necesidad de reducir la diferencia, el menos fuerte emplea acciones de desgaste que le permiten debilitar al contendor para tener opciones de victoria. Ejemplo de ello son estos casos: en el Siglo II a.C., las poderosas legiones romanas, con Cayo Plaucio a la cabeza, fueron derrotadas a piedra por el pueblo guiado por Viriato, un pastor hispano. La guerra de Estados Unidos contra el Vietcong, Irak y Afganistán; la guerra de la URSS contra los Mujaidines y contra los separatistas chechenos y la guerra entre Israel y Palestina, en las cuales se evidencia la aplicación de estrategias tendientes a equilibrar las diferencias;  una de esas estrategia es buscar el apoyo de la población civil.

En América Latina las guerrillas de Cuba y Nicaragua desgastaron al Estado y a sus gobernantes para asumir el poder. En El Salvador, Guatemala, Uruguay, Honduras, Bolivia y Perú, existieron grupos guerrilleros y terroristas que desarrollaron acciones asimétricas, aunque sin lograr su cometido. Es decir, fueron superadas por el Estado.

En Colombia, en la década de los 60 iniciaron su accionar los grupos de autodefensas campesinas que luego se convirtieron en las guerrillas de las Farc y el Eln, que años más tarde se involucraron con el narcotráfico y se dedicaron por completo al terrorismo.

Hacia los 90, ya como organizaciones eminentemente narcoterroristas, generaron  acciones contra la clase política y el Estado. En el siglo XXI, buscando restablecer la normalidad, el Gobierno desarrolla la Política de Seguridad Democrática y logra disminuir en parte los efectos de las acciones narcoterroristas que, representadas en intimidaciones, secuestros, asesinatos y violencia en general, han seguido atentando contra la estabilidad del país. Paralela a la violencia del narcoterrorismo se incrementaron la guerra política y la guerra jurídica contra funcionarios, gobernantes y militares, debido al apoyo brindado a los terroristas por algunos países vecinos que les permiten mantener su estrategia de desgaste, compartimentación, infiltración, seguridad en sus guaridas, el secreto y la sorpresa de sus acciones para debilitar al Estado colombiano, como parte de la guerra asimétrica.

Hechos como los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos y el 11 de marzo de 2004, en Madrid; los suicidas del dos de marzo de 2004 en Carbala y Bagdad contra los chiitas, o el más reciente -neutralizado- el del nigeriano Abdulmutallab, posible miembro de Al Qaeda, contra el avión de Northwest que viajaba entre Amsterdam y Detroit, el día de Navidad de 2009, demuestran la peligrosidad homicida de las acciones asimétricas.

Por lo anterior, es pertinente que los países cambien sus estrategias, fortalezcan las democracias, se apoyen mutuamente, analicen en forma amplia y real las condiciones y propósitos de la amenaza, consideren sus efectos a corto, mediano y largo plazo e interactúen multidisciplinariamente para neutralizar las causas que la motivan y poder garantizar la seguridad y el desarrollo de sus respectivos habitantes.

La evolución de la guerra proyecta hacia el futuro escenarios y teatros de operaciones no definidos ni limitados por áreas geográficas, sin espacios vitales, dentro de la guerra asimétrica. Lo anterior implica que se debe prestar especial atención a los efectos que producen las acciones de la guerra, teniendo en cuenta la evolución de las circunstancias y el desarrollo técnico-científico, con el fin de aplicar todos los medios disponibles en función de la seguridad de la humanidad.

 

1 Ejército Nacional, Revista, República de Colombia Ministerio de Defensa Nacional, www.ejercito.mil.co, consultado 19 de febrero de 2010.

Brigadier General HÉCTOR MARTÍNEZ ESPINEL
Decano de la Facultad de Posgrados de la “Escuela Militar de Cadetes”.
Master executive en Gerencia del Recurso Humano.
Magister en Defensa y Seguridad Nacional.