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Constancia y fe, el camino hacia el éxito de nuestras Fuerzas Militares y de Policía
‘Dios concede la victoria a la constancia'. La consigna, de origen desconocido, pero presente en el corazón de cada uno de los integrantes de nuestras Fuerzas Militares y de Policía se hace ahora más cierta que nunca con el contundente golpe operacional asestado al grupo narcoterrorista de las Farc, en cabeza de quien fuera uno de sus mas sanguinarios cabecillas.
Despacio, con mesura, con perseverancia, pero al mismo tiempo con la eficiencia, la experiencia y el conocimiento de tantos y tantos años de sacrificios y de entrega al país, a sus instituciones y ante todo a sus habitantes, incluso sin importar la vida propia, los miembros de la Fuerza Pública -liderados por probados comandantes en todos los niveles- se acercan hacia el objetivo final como lo ratifica la audaz y certera operación registrada a pocos días de finalizar este septiembre de 2010.
Es el triunfo de la constancia, pero también, como bien lo señala el mayor general Alejan-dro Navas Ramos, comandante del Ejército Nacional, es el resultado de un convencimiento, de una misión y de un postulado propio de nuestros valerosos hombres: 'fe en la causa', que comparten conjuntamente el vicealmirante Alvaro Echandía Durán, comandante de la Armada, y el mayor general Julio González Ruiz, comandante de la Fuerza Aérea.
Porque si bien es cierto que hemos sido formados en los más altos valores en defensa de la Patria, no menos cierto es que el camino hacia ese objetivo es uno de los más escabrosos, especialmente cuando el mismo está sembrado de obstáculos que en ocasiones surgen, incluso del interior mismo de la institucionalidad, cuando se desconoce la misión del soldado y las implicaciones profesionales y personales que demandan enfrentar con decisión un conflicto como el que desde hace más de 45 años combaten las fuerzas del orden.
Esos obstáculos, que parecen confabularse en ocasiones con elementos de esa otra guerra que adelantan los grupos armados ilegales en los estrados y en los foros públicos nacionales e internacionales, son quizás más peligrosos para la moral de las tropas, las cuales observan que sus victorias en el campo de batalla, como lo hemos reiterado tantas veces, son opacados e incluso desdibujados en otros terrenos, la mayoría de ellos desconocidos para nuestros soldados, marinos, aviadores, infantes y policías.
Bien merecen nuestros combatientes que el Estado y la sociedad les garanticen la, “seguridad jurídica” y la “Defensa Técnica” a que tienen derecho. Es lo menos que demandan para incrementar su moral y mantener el espíritu de combate.
Por ello, constancia y fe, podrían definirse como los motores que impulsan a esos miles de colombianos que día a día ofrecen sus vidas por las de sus compatriotas y que hoy recogen las semillas que año tras año, desde hace 200, han venido regando quienes les antecedieron en las filas, para pronto ver alcanzada la preciada meta de la paz.
Consecuentes con ello, el Cuerpo de Generales y Almirantes en la Reserva Activa de las Fuerzas Militares (CGA), quiere rendir en este número de la revista ECOS tributo de admiración a todos los miembros de la institución armada, a través de los nuevos comandantes de nuestras Fuerzas, quienes ocupan las páginas centrales de nuestra publicación, y a quienes les manifestamos nuestra bienvenida y nuestro compromiso para colaborarles y asistirlos cuando así lo consideren pertinente. |
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