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El CGA frente a los retos
del nuevo año
El pasado 21 de enero, en las instalaciones de la Escuela de Infantería, se realizó una reunión promovida por el Cuerpo de Generales y Almirantes en la Reserva Activa (CGA), para analizar la grave situación de hecho, no tanto jurídica, que se está planteando ante la opinión pública nacional e internacional en relación con los sitios de reclusión para miembros de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional, procesados o condenados.
A la trascendental reunión concurrieron ex comandantes generales de las Fuerzas Militares, ex comandantes de las Fuerzas y representantes de las Unidades Simbólicas y de diversas organizaciones de las reservas activas de la Fuerza Pública, incluida la Policía, quienes participaron activamente en la revisión del sustento constitucional y legal desarrollado en el artículo 27 de la ley 65 de 1993, estatutaria para el Régimen Penitenciario y Carcelario de Colombia. Es inadmisible que en declaraciones públicas de altos funcionarios del gobierno se incite al desconocimiento de nuestro ordenamiento jurídico y a su no acatamiento, al que todos los ciudadanos estamos obligados. La firme posición de la Reserva Activa se registró en un documento que como constancia histórica se entregará al Presidente de la República, especialmente en su calidad de Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas.
El despojo de ese derecho, no privilegio, sería uno más de los tantos que sistemáticamente afectan a los integrantes de la Fuerza Pública, activos y retira-dos, y sobre los cuales el Cuerpo de Generales y Almirantes (CGA) no dudará en pronunciarse, tal y como lo ha hecho hasta el momento, a la vez que continuará promoviendo la unidad de toda la Reserva con el objetivo de hacer frente a la guerra política y jurídica que, día a día parece conseguir mayores resultados en favor de los enemigos de la institucionalidad y en detrimento de aquellos que hemos jurado defender, incluso con nuestra propia vida, la integridad de la Patria y de sus ciudadanos.
Este 2011 trae consigo desde ya nuevos y mayores retos para nuestra Corporación. En marzo próximo concluye una etapa y se inicia otra con el ingreso de nuevos directivos que, estamos seguros, continuarán la tarea en defensa de la institución militar y de sus integrantes, especialmente de aquellos que tras años de entrega y de servicio a la nación, ahora son objeto de la injusticia de la justicia y de la persecución sin tregua.
El CGA es una entidad respetuosa y respetada. Cada uno de sus integrantes reúne los mejores valores y representa lo más excelso de nuestras Fuerzas. Sus conceptos, opiniones, recomendaciones y planteamientos en temas de carácter nacional, deben necesariamente ser escuchados y tomados en cuenta por quienes ostentan hoy las altas dignidades.
Como tal, tenemos un compromiso y un deber. Miles de soldados, marinos, aviadores e infantes, en todos los grados y jerarquías, están pendientes de que nuestra Corporación salga en defensa de sus intereses, se pronuncie por ellos, acompañe a sus mandos y deje claro ante la comunidad nacional e internacional, que como cualquier ciudadano también tienen derechos y merecen ser respetados.
El objeto y los fines del CGA consagrados en sus estatutos no terminarán, y en ello seguiremos acompañando a quienes nos reemplacen, comprometidos, como siempre, para hacer de la nuestra una corporación imprescindible en la defensa de la institucionalidad y en la de todos y cada uno de los integrantes de la Fuerza Pública en la actividad o en la reserva activa.
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