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Presencia y vigencia del CGA
Dos años después de haber sido depositarios de la confianza de los miembros del Cuerpo de Generales y Almirantes de las Fuerzas Militares en la Reserva Activa (CGA) para llevar su representación, el presidente y el Consejo Directivo de la Corporación, en el período 2009-2011, concluyen su labor con el agradecimiento a todos aquellos que hicieron posible la ejecución de acciones en las que nos comprometimos para bien de la Institución y del personal en la actividad y en la reserva.
Asumimos esa dignidad con la premisa de trabajar por la defensa de nuestra institucionalidad, nuestros valores y los derechos adquiridos, que en los últimos años han venido siendo socavados lentamente, en lo que sin lugar a dudas constituye una tarea perversa encaminada a minar la esencia misma del Estado de Derecho soportado en las leyes, pero indiscutiblemente en las Fuerzas Militares que son el pilar de nuestra democracia, defendida con la sangre derramada por todos los soldados de la Patria.
Como lo saben quienes nos precedieron en esta noble labor, la tarea no ha sido fácil. Las acciones y los objetivos de la Presidencia y del Consejo Directivo del CGA estuvieron enmarcados desde su inicio en una situación en extremo compleja para la Institución Militar, para sus miembros activos y en la Reserva Activa.
Sin embargo, debemos destacar el trabajo de nuestro Consejo Directivo, de los generales que tuvieron a su cargo la Secretaría General, y de cada uno de los integrantes de la Corporación, quienes con sus aportes, sus inquietudes, a veces sus desacuerdos y su labor en los distintos grupos de acción que se conformaron, fueron fundamentales para adelantar con mejores resultados la misión encomendada.
Esa labor puede resumirse en estudios dirigidos a revisar la problemática general, definir estrategias para defender a los militares comprometidos injustamente en procesos judiciales; coadyuvar en el mantenimiento de la cohesión de las Fuerzas y sus comandantes, y respaldar las acciones de la Fuerza Pública y las operaciones conducentes a la seguridad y la defensa nacional.
En ese sentido expresamos nuestra satisfacción por la labor de integración alcanzada entre las diversas instancias de la Fuerza Pública, inicialmente a través del trabajo coordinado y eficiente con las demás agremiaciones, no sólo de las Fuerzas Militares, sino también de la Policía, que en no pocas ocasiones nos acompañaron en momentos difíciles y acudieron prestas para apoyar los pronunciamientos y posiciones frente a delicadas situaciones en las que nuestro compromiso y nuestro deber, así nos lo exigió.
De igual manera, cómo no hacer énfasis en la cooperación alcanzada entre quienes alguna vez ostentaron dignidades en las distintas Fuerzas, para hacer frente común, sin distinciones, ni reservas, en el objetivo de defender nuestros derechos, acciones que se plasmaron en sendos pronunciamientos públicos y en mensajes enviados al Presidente de la República, como el expedido en enero pasado, frente a declaraciones improvisadas de altos funcionarios del Gobierno con relación a la situación de los miembros de la fuerza pública, objeto de procesos judiciales y de su reclusión en centros carcelarios comunes.
Son inmensos los retos que cada día se presentan y que debemos afrontar en nuestra Corporación. Pero estamos seguros que apelando al lema que señala: “Dios concede la victoria a la constancia”, el Cuerpo de Generales y Almirantes en la Reserva Activa podrá responder a cada uno de ellos y sentirse orgulloso porque sus esfuerzos lograrán el objeto, sus fines estatutarios y la perenne vigencia de los principios que inspiraron a sus fundadores y a quienes al retiro adhieren a ellos, con su afiliación, para ejemplo y estímulo a las nuevas generaciones.
Finalmente, quiero desear a quienes nos relevan en estas dignidades, los mejores éxitos, y manifestarles que como soldados de la Patria continuaremos colaborando hombro a hombro en la consolidación de nuestros objetivos.
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