ALMIRANTE (r) ORLANDO LEMAITRE TORRES
No me depare el destino la virtud de la montaña ni ninguna tierra extraña que tenga un solo camino.
Quiero mi ambiente marino que a toda evasión con vida y amo su canción sentida, por que en horas de pesar,sólo la canción del mar me pone enpaz con la vida.
Daniel Lemaitre
Pertenece a una familia de pujantes industriales, de poetas, artistas y escritores ligada desde siempre a Cartagena, ciudad que ha sentido el influjo de su aporte cultural, empresarial y de su ejemplar civismo. El mar, las murallas y su mágico entorno son iconos que como delicada herencia han dejado impresos en acuarelas multicolores, en poemas y canciones. En ese genial hogar nació el Himno de la Armada Nacional. También aquel que dice “Cartagena brazo de agarena, canto de sirena que llora en el mar”.
En un ambiente propicio para lo que sería su futuro, brotóla vocación marinera del hoy Almirante Orlando Lemaitre Torres, quien se vinculó como cadete naval el 12 de abril de 1935 iniciando una brillante carrera.
Recuerda con orgullo no disimulado, que la mayor parte de su servicio a la patria lo pasó en cargos a bordo de unidades a flote. Precisamente, lo que siempre soñó; hoy se siente plenamente realizado. Se desempeñó como Comandante de los buques ARC Cúcuta, Antioquia, Almirante Padilla, Mariscal Sucre, Caldas y Siete de Agosto. Comandante de la División de Destructores, Jefe de Estado Mayor y Comandante de la Fuerza Naval del Atlántico, Inspector General de la Fuerza, Jefe de Operaciones Navalesy Comandante de la Armada Nacional.
La Escuela Naval de Cadetes en donde dejó perdurableshuellascomo alumno, maestro y director, es otra de sus joyaspreferidas. A ella dedicó gran parte de sus esfuerzos de líder y organizador.
Durante su Comando se apropiaron los dineros para la compra del veleroGloria. Se adecuaronlos terrenos parala nueva Escuela Naval de Manzanillo, en donde construyó un centenar de viviendas para oficiales. Otro tanto y más para suboficiales en la ciudadela del barrio Crespo. Esta etapa de su vida que él valora como la más gratificante, la recuerda con especial emoción que se refleja en su semblante de curtido marino y de afable interlocutor.
En su larga y fructífera carrera tuvo la oportunidad de recibir gran número decondecoraciones nacionales y de gobiernos extranjeros. De igual manera, le fue concedido el honor de representar al país en importantes misiones diplomáticasencomendadaspor diferentes presidentes de la República. Las dos últimas como Jefe de la Delegación Militar de Colombia ante la Junta Interamericana de Defensa en Washington y Ministro ante la Organización de Estados Americanos, OEA.
El señor Almirante Orlando Lemaitre Torres, se retiro del servicio activo en agosto de 1967 en medio del general aprecio de los miembros de la Institución. Cuatro nietos, tres oficiales navalesy un jovencadete,siguen los pasos de su querido e importante abuelo.
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