PODER AEREO
El 8 de noviembre, LA FUERZA AEREA COLOMBIANA estará celebrando un aniversario más de su gloriosaexistencia. Efeméride que obliga a repasar el pasado, para rememorar una histórica epopeya forjada con sacrificio y valor.
A través del tiempo, nuestra benemérita Institución, ha cumplido con lealtad y orgullo, la norma constitucional de ser vigía y defensora de los cielos de Colombia, ha sido pieza fundamental en el mantenimiento del orden interno y ha estado presente en los planes de desarrollo económico y social de zonas marginadas del país.
Justo es recordar a ilustres colombianos que desde los más altos cargos del estado, en una Colombia de principios del siglo anterior aislada del mundo exterior, de incipiente economía y parroquial desarrollo político, tuvieron el don de visualizar y valorar, lo que representaría para nuestra patria, el más trascendental invento del siglo XX: El avión.
También a los continuadores de esta trascendental empresa que a través de 86 años, lahan dirigido con gran acierto, para ubicarla en lugar de privilegio en América.
Mención especial merecen los héroes, algunos reconocidos, otros anónimos pero de todas maneras héroes nacionales, que entregaron la vida en plena juventud sirviendo a la patria, sin pensar en recompensa diferente al honor de portar hasta el final las alas de la Fuerza Aérea Colombiana.
La importancia del avión como vehículo que prometía ser insustituible para el desarrollo y la seguridad de los pueblos, se evidenció en Colombia cuando en el mundo, el éxito de Kitty Hawk no había sido digerido plenamente. Ello puso de manifiesto la capacidad de nuestra dirigencia oficial y privada para identificar oportunidades y acometer proyectos de trascendencia.
Fue precisamente el presidente José Vicente Concha quien en el año de 1916 sin haber tenido la oportunidad de observar directamente un avión y solamente por las noticias que llegaban de Europa sobre la actuación de la aviación en laPrimera Guerra Mundial, tuvo una visión muy clara sobre el potencial que para Colombia ofrecía el recién inventado aparato. Al sancionar la Ley15 de 1916 sentenció: “Está muy cercano el día en que Colombia tenga su propia aviación”.
El presidente Marco Fidel Suárez, simbolizando las aerovías que hoy cruzan nuestros cielos, soñó con caminos aéreos que reemplazarían los construidos con titánico empeño, por legendarios arrieros. Humildes compatriotas que con su diario trajinar, a lomo de mula impulsaron un buen trecho de nuestra naciente economía. Soñó también el señor Suárez, con una Fuerza Aérea que defendiera la soberanía patria en los cielos.
Como exaltación a su universal figura y como reconocimiento a su clara visión estratégica, la Escuela Militar de Aviación, nuestra Alma Mater, lleva con orgullo el nombre del “Ilustre Paisa”. Del gran visionario, que al sancionar la Ley 126 de 1919,abrió el camino que le ha permitido a la Fuerza Aérea Colombiana proyectarse como soporte insustituible en la defensa de nuestra soberanía. |